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Gracias ^^


Gracias ^^
Por tomarte tu valioso tiempo en leer mis historias ;)
Le doy gracias a toda la gente que de VERDAD
lee los capítulos, yo creo que no es mucha gente,
mas sin embargo aprecio mucho que lean ♥
Para sugerencias de algún tipo pueden agregarme a su correo:
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;) siempre & cuando sean constructivas n.n
...
Supera día a día todas tus metas & sueños, así es como se
llega a la grandeza (:

Autora del blog
DARKLIGHT ♥

jueves, 19 de noviembre de 2009

B. Tristeza

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Me alegraba de la compañía de Harry, era algo parecido a Connor, aunque no sabía si eso era correcto, iba caminando por el pasillo sola, esperando a que Harry acabará su entrenamiento, una manó sujetó mi codo fuertemente hasta lastimarme, al levantar la cabeza era Armand.

-Tenemos que ir a casa-ni siquiera me miraba a los ojos.

-No, no existe un posible “iremos” yo estoy esperando a Harry, el me va a llevar-dije tirando de mi codo, su mano me estaba lastimando.

-Solo das problemas-dijo entre dientes

Levante la mano para abofetearlo, fue con mucha fuerza ya que su mejilla estaba roja.

-Que viva en tu casa no significa que tenga que soportar tu arrogancia acompañada de insultos-parecía estar muy fastidiado

-¿Porque debería ser amable contigo si no me simpatizas en nada?-dijo mientras apretaba mas fuerte mi brazo

-Me estas lastimando-dije mientras sujetaba su muñeca

-Da igual-me soltó y se dio la vuelta caminando lentamente

Me arremangue las mangas de mi sudadera y tenía un moretón en el codo, en ese momento llegó Harry, completamente sudado y deslumbrante.

-¿Vas a ducharte?-pregunté mientras acomodaba mis cosas en mi mochila

-No-dijo mientras me pasaba el brazo por el hombro

Caminamos por el pasillo, el empezó a reír.

-Voy a ducharme-dijo corriendo hacia las duchas

Cuando llegamos a mi casa, observe que Harry tenía ojos tristes.

-¿Que pasa Harry?-pregunté mientras me desabrochaba el cinturón

-Nada-apenas y pudo articular esa palabra, parecía sumamente infeliz.

-Ah, entiendo, no confías en mi y por eso no me lo cuentas-iba a abrir la puerta pero el detuvo mi mano, odiaba este tipo de chantajes, pero en verdad me importaba saber que pasaba con Harry

-Es que no es que no confíe en ti, simplemente que  es muy complicado-Harry miraba el suelo, me volví a acomodar.

-¿Cómo empezó tu problema o preocupación?-

-Es que últimamente siento que los problemas que existen entre mis padres, es por mi culpa, mi papá siempre lo dice-esas palabras eran muy familiares para mi.

-Tu no tienes la culpa de nada, sus problemas de ellos son solo de ellos –dije mientras observaba el estéreo.

-Pero quizás si yo no hubiera nacido mis padres habrían tenido la hija que siempre quisieron tener y serían mas felices-parecía muy absorto en la ventanilla.

-No creo, Harry, eres una maravillosa persona, no creo que tu madre quisiera que ahora murieras-dije mientras fruncía el ceño

-Pero mi padre lo ha dicho, siempre dice que desea que yo muera-en ese momento los ojos de Harry fueron los mas hermosos que había visto en mi vida.

-Harry, te voy a contar algo que prácticamente solo se yo, mi madre me abandonó de pequeña con un hombre que se hace decir mi padre y que siempre ha creído que soy una carga para el, mi madre fue la mujer a la que mas odio, ella era cruel, los pocos años que estuve con ella, siempre me miró con mucha frialdad y odio-Harry me miró fijamente

-¿Enserio?-

Asentí con la cabeza

-Nunca podré decir que mi familia fue lo mejor para mi, ni siquiera hasta la fecha tengo una, durante todas las navidades me quedaba en mi casa solamente con los encargados del aseo, mientras mi padre salía de viaje con sus otras dos hijas y su otra esposa-el me miró sorprendido-Es enserio.

-Pues mi padre es un hombre muy frío, siempre dice que no espera mucho de mi-

-¿Tu creer que eso sea cierto?-pregunte

-No lo se-al parecer Harry no era muy seguro de su capacidad

-Harry eres capaz de lo que te propongas-dije mientras abría la puerta para salir, Harry me acompaño hasta la puerta, antes de entrar, el me detuvo del codo y voltee, estaba a pocos centímetros de distancia, Harry se inclinó, se abrió la puerta, Harry besó mi frente y se fue, me quedé paralizada observando como se alejaba, después de que se fue, observé que Armand estaba recargado en la puerta observándome con infinita frialdad, pase a su lado sin mirarlo, sentí su mirada hasta llegar a mi cuarto, Connor estaba durmiendo a lado de la cama, me senté en la cama y me dejé caer de espaldas.

Por la noche me levanté a mitad de la noche en busca de agua, empecé a bajar la escalera para ir a la cocina, la cocina tenía un tapizado blanco, una barra de madera con la encimera blanca, en vez de una estufa convencional era una parrilla de vidrio, tenía un fregadero con unas ventanas que daban hacia la luna me quedé observando la luna, siempre tan hermosa presumiendo su belleza.

-Es hermosa-dije sin esperar respuesta

-Siempre presumiendo su belleza para nosotros-al escuchar la que se suponía que era una voz fría, me sobresalté no tenía el mismo tono, la luna daba directamente hacia Armand bañándolo de belleza.

-No sabía que estabas despierto-dije mientras me servía un vaso de agua

-No tenías porque saberlo-dijo fríamente, no quería discutir con el, por lo que caminé hacia mi cuarto, de un momento a otro el comedor parecía lo más terrorífico que había visto en mi corta vida.-Jane, espera-dijo Armand en voz baja.

Voltee a ver la perfección de su rostro nuevamente.

Dudó en decirlo.

-Que duermas bien-dijo mientras pasaba a mi lado con su profunda frialdad.

-Gracias-dije entrando a mi cuarto.

Al día siguiente la escuela parecía estar peor que nunca, Harry parecía “feliz” aunque sus ojos parecían preocupados, no quise preguntarle, cuando llegamos a clase de historia me senté atrás de Harry, Armand hablaba con Mark.

-Oye, Jane-dijo Harry

-¿Que pasa?-pregunte

-¿Quieres ir a mi casa hoy?-preguntó esperanzado, Armand y Mark me miraron fijamente, los vi de reojo nerviosa.

-¿Hoy? Mejor ven tu a visitar la casa de Armand y te voy a presentar a alguien muy especial-dije mientras sacaba mi cuaderno

Harry asintió con la cabeza.

 

Al final del día, me dirigí con Harry al estacionamiento, las porristas parecían asecharnos, sin embargo a Harry parecían importarle en lo mas mínimo.

Me di cuenta de que Armand no había llegado a su casa ya que no estaba estacionado su lamborghini murcielago lp640.

Cuando entramos Harry miraba todo con curiosidad, me dio el impulso de que como era un niño pequeño, lo jale de la mano hacia el cuarto, antes de entrar lo mire y negué con la cabeza.

-Antes de entrar cierra los ojos, esta persona que esta dentro ha sido siempre mi familia-dije

El cerró los ojos, empuje la puerta y Connor estaba frente a la ventana, jale de las muñecas a Harry e hice que tocará a Connor del pelaje, enseguida el abrió los ojos.

-Que hermoso-se agachó junto a Connor y empezó a acariciarlo a Connor le fascinó Harry por lo que empezó a jugar con el.

Miré por la ventana a Mark y a Armand bajar de sus respectivos coches, suspiré, cerré la puerta de mi cuarto, Connor y Harry al parecer se agradaron mas de lo que me imaginé, se abrió la puerta eran Mark y Armand, Harry los miró con indiferencia mientras acariciaba a Connor.

-Jane, hoy vamos a estar yo y Mark en la biblioteca si necesitas algo-dijo Armand fríamente.

Negué con la cabeza.

-No creo que necesite de ustedes, pero de todos modos gracias-dije mientras le cerraba la puerta en la cara.

domingo, 1 de noviembre de 2009

A. Tristeza



Al levantar la vista me vi rodeada de un grupo de ineptos con expresión burlona, el que me había arrebatado el papel era claramente el líder, ya que todos estaban detrás de el dispuestos a protegerlo casi con su vida, el chico era alto y esbelto, con complexión musculosa, tez sonrosada, cabello castaño claro despeinado, ojos con un tono hermoso, parecía que sus ojos ardían con la misma de mil soles, tenía rasgos hermosos, sus ojos demostraban aburrimiento mientras su expresión era engreída y burlona.

-Vaya tenemos aquí a una chica muy bella-dio un paso hacia mi, su mirada se fijo en mi mientras su cabeza bajaba lentamente hasta que nuestras miradas quedaron entrelazadas, podía darme cuenta que era una persona muy diferente en la escuela y en su hogar, fruncí el ceño-Vaya, tienes unas mejillas hermosas-vaciló un momento en tocar con las yemas de sus dedos mis mejillas, estuvo a punto de hacerlo cuando le di un manotazo diciendo.

-No me toques-fríamente, su expresión seguía siendo burlona mientras sus ojos demostraban sorpresa.

-Así que eres un desafío, lo acepto, mi nombre es Harry Ashford y no pienso ceder y menos con una chica de tu calaña-dijo mientras se alejaba, sentí una mirada fija en mi tratando de penetrar mis pensamientos, Mark se quedó observándome con una expresión que no pude descifrar.

 

Durante el final del día esperé recargada en el pasillo a que el grupo de admiradores de Armand se fuera para que pudiéramos ir a casa juntos, por un lado la idea me emocionaba aunque no sabía la razón, me quedé apreciando su belleza mientras asentía con la cabeza conforme le decían cosas, aunque parecía que no le interesaba demasiado, tardó mas de lo que imaginaba, no dijo nada mientras pasó a mi lado, simplemente me miró de reojo con expresión fría y siguió caminando, me quedé helada y después de unos segundos reaccioné y me di cuenta de que Armand se había ido por el pasillo a máxima velocidad, lo busqué por todas partes, sin éxito me di cuenta que era patética, llovía fuertemente y hacía mucho frío, no había rastro de algún taxi y mi celular estaba en algún cajón ya que en la mañana había tenido que salir deprisa, caminé lentamente dejando que el frío y la lluvia se extendieran sobre mi, fue cayendo la tarde lentamente, al llegar a la casa estuve apunto de tocar la puerta cuando esta se abrió lentamente.

-¿Sabes que hora es?-preguntó Armand completamente histérico, asentí con la cabeza-Estuve muy –dudó y dijo fríamente-Que no se repita-me dio un ataque de furia.

-¿Que?¿Que no se repita que?-el se volteó con el ceño fruncido-Fuiste tu el que me dejaste sola-dije mientras el caminaba lentamente hacia la escalera, sin darme la menor importancia-Esta bien acepto tu rechazó, de ahora en adelante le pediré a Mark que me traiga a casa-el me miró de reojo con los ojos entrecerrados.

Al día siguiente para mi gran suerte Mark no fue a clases, algunas personas se acercaron a hablarme, fui amable aunque mas indiferente, naturalmente Armand me dejó y no encontré el menor rastro de el, esta vez el regreso a casa fue agobiante ya que llovió con mas intensidad que el día anterior y me sentía tan mal que empecé a llorar tan cómodamente sin miradas de curiosidad, era claramente un estorbo en la vida de todos, fui lentamente sin importarme que la lluvia y el frío se adentraran en mi, al llegar a casa toqué varias veces hasta que un encargado de la casa de Armand abrió y entré dejando rastro, escuchaba las gotas de agua que se desprendían de mi cuerpo, al abrir la puerta dejé caer mi mochila y vi a Connor que estaba sentado junto a mi cama, me tiré de rodillas y lo abracé, hundiendo mi rostro en su fino cabello, empecé a llorar, el era el único ser que nunca esperaba algo a cambio de mi, siempre estaba conmigo, salí con el un rato a correr por el bosque, me sentía libre sin preocupaciones dejando que el dulce olor a humedad inundará mi mente, me quedé quieta cuando Connor empezó a ladrar y dar vueltas, sentí una aura llena de miedo, muerte, sangre, odio, sentí como si algo a máxima velocidad se acercará, empecé a correr con Connor de regreso, corrí lo mas rápido que me permitieron mis piernas, tropezaba y me volvía a levantar, Connor iba siguiendo mi ritmo, siempre iba a mi lado, sin protestar ni dudar, al llegar a la puerta, no hubo necesidad de tocar ya que Armand salió e hizo que entrará dentro de la casa bruscamente, subí a mi cuarto y me quedé envuelta en el cobertor, Connor daba vueltas en la habitación lo que me hacía sentir mas incómoda.

Al día siguiente Mark y Armand empezaron a hablar y después Mark se dirigió hacia mi, lo saludé con la mano.

-¿Porque no asististe ayer a clases?-pregunté mientras caminábamos hacia el aula de historia.

-Tuve que ocuparme de asuntos mas importantes-lo miré un momento en silencio, el dudó-Fui a un curso de sexualidad al que me mandó mi tía-pude darme cuenta que por su tono era mentira.

-Ajá, Claro-dije molesta mientras me sentaba en mi lugar.

-¿Porque te enojas? Después de todo este no es tu asunto-dijo fríamente

Asentí con la cabeza

-Tienes razón-dije cambiándome al único lugar disponible, que era adelante de Harry Ashford, que me sonrió, fruncí el ceño malhumorada-Ahora no, Harry-la maestra llegó tarde acompañada de Armand que se tuvo que sentar junto a Mark.

-Oye Jane-dijo Harry-¿Quieres que te lleve a casa?-dijo amablemente-Me parece descortés que el idiota de Armand dejé que te vayas sola, en medio del frío y la lluvia, no te preocupes yo te llevaré complacido a tu casa-traté de sonreír, no tenía otra opción.

-Jane Rain-dije extendiendo mi mano amablemente hacia Harry Ashford, el la tomó y la posó sobre sus labios, me dio demasiada repugnancia, pero no era conveniente expresarlo en palabras ya que de ahora en adelante Harry Ashford sería mi fiel sirviente, al terminar la clase, esperé afuera del aula a Harry que llevó mis cuadernos y mochila, en la cafetería el compró mi desayuno al igual que lo llevó a la mesa, donde Harry no dejó que sus amigos se sentarán junto con nosotros.

-Jane-dijo divertido-Se que me estas hablando porque no tienes otra opción, sin embargo no quiero pedirte nada a cambio a excepción de tu dulce compañía-posó su mano sobre la mía, sonreí hipócritamente.

-Yo no te pediré mas que tu obediencia-el pareció decepcionado-Seremos grandes amigos Harry-dije con una sonrisa torcida.

Durante las clases, Harry llevaba mis cuadernos y los acomodaba, Armand se veía rodeado por gente, aunque el las ignoraba, Mark parecía rodeado de chicas, completamente molestó.


BLOOD SECRET-INSOMNIA
Insomnia.


Delgadas son las faldas que la noche dejó atrás,
Antes de que el día quiebre el cielo con su crepitar.
Delgados son los jirones del sueño,
Oscilando en el espíritu cansado del viento;Pero en medio de aquel reposo inquieto
Que desgarra la trama del olvido y el recuerdo,
Mi alma se estira hacia la tuya,
Cada vez más cerca.

Nuestras vidas nunca se unen;
Nuestros pensamientos nunca se distancian,
Aquello que aferra tu corazón al mío,
Parece disolverse en un brillo sombrío.
Esta noche, el Amor ejerce un control total,
Y con deseo y con pesar,
Mi alma se arrastra hacia la tuya,
Cada vez más cerca.

¿Existe un hogar, dónde la pesada Tierra
Se derrita en el aire brillante,
Y dónde el mal no se respire;
Dónde el agua barra el eco de la sed,
Y el fuego sea el reflejo de nuestra fe?
Si la voluntad yace atada al objetivo,
Tal vez allí pueda su esperanza engendrar.
Mi alma, en esta hora desolada,
Se agita hacia la tuya,
Cerca, siempre un poco más.


Dante Gabriel Rossetti.