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Gracias ^^


Gracias ^^
Por tomarte tu valioso tiempo en leer mis historias ;)
Le doy gracias a toda la gente que de VERDAD
lee los capítulos, yo creo que no es mucha gente,
mas sin embargo aprecio mucho que lean ♥
Para sugerencias de algún tipo pueden agregarme a su correo:
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;) siempre & cuando sean constructivas n.n
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Supera día a día todas tus metas & sueños, así es como se
llega a la grandeza (:

Autora del blog
DARKLIGHT ♥

sábado, 27 de marzo de 2010

A. Conflictos

J&A

Por Armand.

Después de correr sutilmente a la madre de Jane, me dirigí hacia la biblioteca, estaba todo a oscuras, como siempre, me quedé observando como iba saliendo el sol poco a poco, el movimiento de las hojas al caer, el crujido de las ramas, el canto de los pájaros, todo a mi alrededor parecía tan deslumbrante.

-Joven Armand, esta al teléfono su padre-era Meline la encargada de la limpieza.

-Gracias-me dirigí hacia el teléfono

-¿Hola?-susurré

-Armand, me parece que es hora de hablar seriamente, necesito que recibas mañana la visita de la hija de uno de mis amigos-suspiré

-Me niego a ser agradable con alguno de tus visitantes-afirmé

-No fue una pregunta-replicó fríamente

-No fue una respuesta, fue una afirmación-

-Armand, me tengo que ir, espero que hagas lo mejor de ti-colgó

Alguien abrió la puerta de la biblioteca, observé el hermoso rostro de Jane bostezar, solté una carcajada.

-¿Armand?-preguntó desconcertada

-¿Jane?-

-Armand, yo venía porque quería hablar contigo de algo-dijo nerviosa

-¿De que quieres hablar?-pregunté

-Pues es que quiero pedirte una disculpa por mi comportamiento tan descortés e inmaduro-me parecía tan distante Jane, tenía una expresión que nunca hubiera visto en su rostro.

-Jane, ¿Estas bien?-pregunté preocupado

-Define la palabra “bien”.-después suspiro-No lo se.

-Jane, ¿Quieres ir a desayunar?-me costó mucho trabajo formular esa pregunta.

-Me parece bien, solo voy a subir por mi cartera y ya-anunció

-No, yo invito-la tomé de la mano y la guié hacia fuera de la casa

Cuando llegamos al restaurante, nos atendió una mesera que era mas que “amigable”, nos dio una mesa en lo mas apartado de los demás.

-¿Que vas a pedir'?-me preguntó Jane, ella escondía su rostro detrás de la carta, sonreí.

-No lo se, no tengo apetito ¿Y tu?-Jane seguía escondida en la carta

-Pues quiero am unos Hot Cakes-afirmó

-Yo quiero unos waffles-suspiré

-Creí oírte decir que no tenías hambre-rió Jane

-Cambie de opinión-

Observe detenidamente a Jane, cada uno de sus movimientos, expresiones, emociones, su mirada, no podía evitarlo, podía oler la fragancia que desprendía su cuerpo, la manera en cómo miraba a los demás, con una mirada penetrante y profunda, sin embargo por alguna extraña razón Jane nunca miraba directamente a los ojos a una persona, me parecía un gesto muy particular o extraño.

-Armand, ¿Quién toco en la mañana tan temprano?-preguntó Jane

Me quedé helado, ¿Había estado escuchando mi conversación con Winter?

-Era…-hubo una pausa-era tu madre.

Observé como Jane tomó aire y miraba hacia otro lado.

-¿Enserio?-Jane estaba evitando mi mirada

-Si, Jane tengo que decirte algo-murmuré.

-¿Que cosa?-preguntó un poco a la defensiva

-Pues hoy en la mañana hable con tu madre y la corrí sutilmente, ya que me habías dicho que no querías verla-me perdí observando su rostro-Porque yo quería-me quedé callado Yo quería protegerte, aunque no tenía el valor para decírselo.

-¿Querías que?-miré hacia otro lado un poco sonrojado

-No quería que te molestarás-mentí

-Bueno, pues gracias-por primera vez Jane me sonrío, es como si hubiera sido un ciego y su sonrisa me hubiera quitado la ceguera, era la sonrisa mas hermosa que podía haber en todo el cosmos, era mi luz, mi sol.

-No te preocupes-traté de voltear hacia otro lado

-Oye por cierto ¿cuales son tus pasatiempos?-preguntó

Durante el desayuno estuvimos hablando acerca de nuestras preferencias, vidas, intereses, parecía que el tiempo se iba minuto a minuto, sin darme cuenta.

Cuando regresamos a casa, íbamos riendo, felices, era como si todo este tiempo nunca hubiera probado la soledad, todo parecía ser tan familiar y amigable, el hecho de que Jane era tímida, no significaba que no fuera divertida, mas bien todo lo contrario.

-¿Entonces tu y Mark antes erán mejores amigos?-preguntó Jane con expresión seria, su caminar, su fragancia, su rostro, su expresión, todo en ella parecía volverme un poco tonto.

-Si, aunque ahora en la actualidad el ya no quiere saber nada de mi, lo cuál no me sorprende, ya que yo fui quién causó esa reacción, tengo que cargar con esa responsabilidad, fue mi decisión, aunque quisiera que el volviera a ser mi amigo, la verdad es que lo extraño-era la verdad, Mark había sido como un hermano para mí, durante nuestra corta amistad, fui tan feliz.

-Hm... tengo que ir al cuarto a hacer la tarea-sonreí y asentí con la cabeza.

-Claro, nos vemos al rato-aunque quería seguir con ella, seguir disfrutando de un momento tan feliz, tan cerca.

-¿Armand?-Era Winter, estaba vestida con un camisón del mismo color que sus ojos, unas sandalias de pedrería, tenia una hermosa sonrisa, pero sus ojos no decían lo mismo, sus ojos parecían estar dolidos.



....


 W&M

Por Winter.

A pesar de que en cierta manera Gabe había hecho que me sintiera mejor temporalmente, no podía olvidar esas duras palabras de Mark, aunque en cierta manera me sentía culpable de haberme desahogado con Gabe de aquella manera, sabía que no existía nada serio entre nosotros.

-¿Estas bien?-Armand parecía ser un chico normal, un chico con una vida normal, parecía feliz.

-Si, solo quería preguntarte algo, ¿Ya le dijiste a Jane lo de su madre?-había un ligero temblor en mi voz.

-Si-

-¿También, le dijiste que quizás al rato la pase a buscar?-el me miró con la boca abierta.

-No, lo olvide por completo, voy a decirle ahora mismo-me di la vuelta y caminé hacia abajo, me sentía sumamente mal, peor que mal, rechazada y herida.

"Es una broma ¿verdad?"

"Eres un estorbo"

Solo podía pensar en eso, en lo que yo significaba para Mark, una broma y un estorbo, ahora no entendía porque me encontraba con Armand, en mi casa yo era amada por mi padre, mi madre, mis hermanos, mis amigos, por todos, aquí solo tenía problemas, había dejado mi hogar para estar a lado de mi primo solitario Armand, recordaba la primera vez que había conocido a Mark, fue hace tiempo, cuando ellos eran como hermanos, era como si fuera ayer.

-¿Winter?¿Que haces aquí?-Armand llevaba una maleta de color negra e iba vestido deportiva mente, su casa era mucho más alegre que antes, inclusive el se veía mas alegre que antes, mas lleno de vida, de emociones y sentimientos.

-Vine a quedarme este fin de semana contigo-el me miro con los ojos abiertos como platos, en cierta manera ahora veía porque cuando Armand me había ido a visitar a todas mis amigas les había mas que agradado, era un chico hermoso y al mismo tiempo brillante en cosas con tanta dificultad, sin embargo en cosas tan sencillas parecía ser un idiota.

-Pero tengo que ir de campamento, ¿Te importaría quedarte a disfrutar de mi casa?-al parecer se había arruinado el intento de acercamiento con Armand, yo quería venir a verlo porque desde la última vez que el me había ido a visitar a mi casa en California, podía darme cuenta de lo solo que el estaba, más con el padre que tenía, tan distante y cortante, aunque ya me sentía aliviada de que el estuviera bien.

-Ah si, no te preocupes, solo venía de pasada y de compras-respondí sonriendo, el me sonrío, empecé a caminar hacia su cuarto, quería ver sus cosas, al entrar me encontré con su cuarto tan diferente, por lo que me había dicho Melina, el cuarto había sido decorado por un profesional, era bastante obvio, ya que todo era azul, me fije que en el closet había una foto de el con uno de sus amigos, era un chico rubio, ojos azules, hermoso, era el chico mas hermoso que había visto, los dos salían sonriendo, yo llevaba una foto mía así que la puse junto a las de ellos, para que Armand no se le olvidara que el no estaba solo, fui a asomarme a la ventana, observe como un coche negro deportivo se derrapaba en la entrada, observé como el chico rubio que era el conductor salía del auto.

-No olvidas nada ¿verdad?-su voz era tan genial, tan grave y sarcástica, al mismo tiempo tan suave y sedosa-No olvidaste mi-carraspeó.

-Ah, demonios, lo olvide en mi cuarto, esta en el tocador junto al closet, a lado también esta la ventana-Al parecer el venía hacia acá, me puse muy nerviosa, como nunca, me escondí en el closet, con un pequeño hueco en la puerta, al menos para poder observar a aquél chico tan perfecto, el tenía un porte tan mágico y encantador, iba con una sonrisa de oreja a oreja, me imaginaba cuantas chicas mas hermosas que yo estarían detrás de aquella sonrisa, pude ver como el miraba el closet y se acercaba, jaló mi foto.

-Wow-fue hacia la ventana-¿Puedo quedarme con esta foto?-era mi foto, mi estomago se hizo un nudo, había mariposas en mi estómago.

-Si-maldito Armand.

-Esta foto es -se quedó callado y salió de la habitación.

...

Ahora quería volver a ese tiempo y salir del closet, así quizás hubiera tenido una oportunidad con Mark, pero volver al pasado era muy peligroso, empezó a sonar mi móvil.

-¿Hola?-mi voz estaba demasiado temblorosa.

-Hola ¿Winter?-era Jennifer, su voz era feliz y parecía estar emocionada.

-¿Que sucede?-empecé a sentir náuseas.

-Pues apenas hoy supe que Mark le dio una oportunidad a la capitana del equipo de natación, se llama Samantha, es muy bonita, no lo negaré, pero tu lo eres aún mas-mi móvil se resbaló y al momento de caerse, la batería se desprendió y el móvil se apago, no me tomé la molestia de recogerlo, caminé hacia mi cuarto arrastrando los pies, todo se volvía negro conforme avanzaba.


...

Por Jane.

Estaba esperando a que Armand regresará con su cuaderno para que pudiera pensar un poco en como iba a pedirle su ayuda.

-Aquí esta el de historia-estaba tan limpio y presentable, como el mío, el emanaba una fragancia tan exquisita, a lavanda.

-Armand, quería pedirte algo-mire hacia el suelo, nunca le había pedido ayuda a nadie y me sentía extraña haciéndolo, sobretodo porque iba a conocer nuevamente el amargo rechazo de Armand-¿Podrías ayudarme a estudiar? Es que soy realmente mala.

Suspiró

-Ah ¿Era eso? Bueno esta bien, te ayudaré-el levantó las comisuras de sus labios, aunque no podía saber porque era así su reacción, Armand parecía diferente.

-Gracias-sonreí sin mostrar mis dientes.

Armand era excelente maestro y sabía mas de la materia que nuestro mismo profesor, lo cuál era sorprendente que Armand a veces pudiera parecer tan distante y fríamente cortante pero ahora el era tan amigable y cálido hasta cierto punto agradable.

-¿Entonces esa fue una de las razones de la Revolución Francesa?-por primera vez entendí algo desde un punto de vista completamente diferente.

-Bueno, pues yo lo veía así-Armand se pasó una mano por la cabeza, su cabello era tan oscuro, no un oscuro opaco, sino brilloso, me quedé observando esa belleza infinita que parecía que ni el paso de los años podía arruinarla, pero al parecer Armand no era el típico chico que por ser atractivo no leía libros ni se preocupaba por dejar a su novia embarazada, lo poco que lo conocía era un chico que se ponía una máscara de frialdad para que nadie se acercara demasiado a el, aunque las chicas lo intentaban con fervor, al parecer era sin éxito, el murmuró algo pero yo no podía escuchar ni ver algo que no fueran sus infinitos ojos, tan profundos, tan hermosos, tan lejanos…

-¿Jane?¿Me escuchaste?-Armand hizo un gesto para que volteara a verlo, no podía creer que el viera que yo lo miraba tan fijamente que ni siquiera haya podido escuchar lo que dijo.

Me puse tan roja como nunca.

-No, lo siento-evité su mirada-Podrías repetirlo ¿Si?

-No, no te preocupes, no era algo tan importante como para volver a mencionarlo-seguía evitando su mirada, miré hacia la ventana, ni siquiera el paisaje tan hermoso le hacía comparación a la de Armand, parecía ser insignificante, no pude evitar fruncir el ceño.

-¿Que pasa? ¿Te molesta que este contigo?-pregunto Armand preocupado.

-No, no es eso, es que-tenía que confesar pero no podía-es que hoy el clima esta horrible-seguí evitando su mirada a toda costa, no quería hacer un ridículo mas grande.

-¿Porque estas evitando mi mirada?-preguntó suavemente Armand, no pude contestar me quedé como una idiota, callada y evitándolo-Contesta mi pregunta-pidió suavemente, voltee a verlo y fruncí el ceño.

-No se, lo hice sin pensar-mentí, me froté las sienes con las manos.

-No creo que tu hagas las cosas sin pensar-se acercó mas hacia mi Armand, mi corazón empezó a latir fuertemente, se fue acercando cada vez más, empecé a retroceder, hasta que toqué la pared.

-A veces hago las cosas sin pensar-tragué saliva y seguí evitándolo.

-Mírame-ordenó Armand suavemente y tomó mi rostro entre sus manos-Si, te creo a veces las personas hacen las cosas sin pensar-se acercó más hacia mi, podía inundarme de su fragancia y escuchar su lento respirar, sus latidos eran como una canción para mí, me acerque mas hacia el y tomé su rostro en mis manos, el parecía asustado, empezó a retroceder, me fui acercando, acariciaba su cara, no podía evitar maravillarme con su hermosura, acaricie su rostro, su cabello, su cuello, sus pómulos.

-Armand-entró Winter sin avisar, aunque parecía una mirada tan vacía y oscura, seguí acariciando los suaves labios de Armand,suavemente fui desplazando mi mano por su brazo.

-¿Que pasa?-preguntó irritado, seguí acariciando su mano, acaricie sus finos dedos, la punta de ellos, el parecía notarlo.

-¿Hoy vamos a cenar abajo?-preguntó Winter, ignorándome, seguí acariciando su antebrazo, era el movimiento mas suave que podía haber hecho, su piel de Armand era tan suave y parecía tan delicada, lo miré directamente a los ojos, este me devolvió la mirada con la misma intensidad-Armand, contesta-le gritó Winter

-Perdón, no te escuché-se levantó del suelo-¿Que quieres?-

-¿Hoy vamos a cenar abajo?¿No invitaste a nadie?-Winter parecía destrozada, dolida, nunca había visto a alguien así-Por favor avísame si alguien va a cenar con nosotros esta noche-su voz temblaba.

-Winter-Armand la miró preocupado

-No, no pasa nada-mintió Winter y salió de la habitación tan rápido como sus piernas lo permitieron, no corriendo pero si a una velocidad considerable.

-Armand-le tomé el brazo este al verme cambio su expresión de preocupación a una sonrisa.

-¿Que quieres?-preguntó suavemente mientras se inclinaba y acomodó un mechón de mi cabello en su lugar.

-No quiero arruinar este momento pero iré a ver a Winter-tomé su rostro entre mis manos-Pero seguiremos “estudiando” después de que hable con ella-le advertí.

-Te estaré esperando-murmuró antes de salir.

Caminé hacia el cuarto de Winter y entré sin pedir permiso.

-Winter-la observé como estaba aferrada a un cojín con la mirada vacía, parecía que se estaba destrozando minuto a minuto, me acerqué y la abrace sin dudar ni un segundo-Winter ¿Que pasa?-pregunté suavemente, sabía que quizás no era la persona correcta para brindarle un hombro para llorar, pero sabía lo que era sentirte sola.

-Es que… estuve tanto tiempo esperando a un chico que despertara en mi sentimientos, el único fue uno, pero el ahora me rechaza, dice que soy un estorbo y teniendo en cuenta mis sentimientos hacia el, ni siquiera me dijo a la cara que esta con otra chica, que obvio es mejor que yo, si es ridículo que lloré por algo así pero no puedo evitarlo-se aferró a mi, hundió su cabeza en mi hombro, le acaricié el cabello tratando de calmarla.

-Winter, aunque no sepa que chico es el que a ti te guste, puedo decirte que es un idiota de no estar con alguien como tú, pero tengo un plan-ella se alejó para mirarme, le sonreí.

-Haremos esto…

 

Por Mark.

-¿Mark?-era Samantha, mi nueva novia, una chica de cabello pelirrojo, ojos castaño claro y de estatura baja.

-¿Mande?-le contesté cortante.

-¿Puedes tomar mi mano?-preguntó sonriendo, suspiré y tomé su mano fuertemente.

-¿Así?-pregunté sin mirarla

-Sí-me abrazó fuertemente, le devolví el abrazo-¿Sabes? Me alegró de que nos hayamos conocido en la fiesta de Jennifer, nunca conocí a un chico más perfecto que tú-reí, la palabra perfecta estaba lejos de mi alcance-Yo solo quiero estar junto a ti y que tu me lo permitas-me incliné tomándola de los hombros y la miré a los ojos.

-Lo permitiré-la tomé entre mis brazos y sellé el pacto con un largo y profundo beso, fui muy delicado con ese beso, no quería lastimarla.

-Ya es muy noche y tengo que llegar a casa-me susurró a oído mientras me abrazaba.

-¿Quieres que te llevé?-le devolví el abrazo con todo el sentimiento que pude.

-No, nos vemos mañana en la escuela-se echó a correr y se perdió en la oscuridad.

Al día siguiente había un partido de basquetbol en el que iba a participar la escuela contra otra preparatoria muy reconocida, había quedado de verme con Samantha en la puerta de la cafetería.

-¿Mark?-era Samantha que se lanzó a mis brazos con algo mas que entusiasmo, me llevé su mochila y nos dirigimos hacia el gimnasio donde iba a ser el partido, a Samantha la hicieron sentarse con su equipo en la parte de hasta adelante de las gradas, mientras que a mí me habían obligado a sentarme hasta atrás, salieron las porristas corriendo, me sorprendí de encontrar a Winter con un uniforme de porristas, era la porrista mas bonita que jamás había visto, ella sonreía como si ya lo hubiera hecho antes, eso de ser porrista, parecía tener mucha confianza en si misma.

-¡Gabe! ¡Tu puedes!-le gritó al capitán del equipo que parecía mirarla como si fueran más que íntimos amigos, sin darme cuenta mis puños estaban apretados y mi mandíbula muy contraída, vi a Samantha con un poco de fastidio, no era tan especial como Winter, no, no, no, no, Winter solo era una chica que buscaba a una víctima y Samantha buscaba a alguien como yo, eso era genial, estábamos hechos el uno para el otro.

Había un papel en mi mano.

“Después de la junta de entrenamiento pasa por mi al gimnasio

Siempre tuya Samantha”

 

Cuando llegué al gimnasio escuché voces.

-Deja de mirarme así ¿Quieres?-era la voz del tipo que se llamaba “Gabe”

-¿Porque?-era Winter, caminé hacia el interior del gimnasio

-Winter, Winter-le susurró al oído.

Esta lo atrajo hacia el y le depositó un beso tan apasionado.

-¿Winter?-las palabras habían salido de mi mente, ella rápidamente volteó y me miró con los ojos entrecerrados.

-¿Mark?¿Que quieres?-preguntó irritada.

-Hm, estaba buscando a Samantha ¿No la han visto?-pude controlar mi expresión

-No, pero ve a buscar a otro lado-fruncí el ceño y salí, después me vengaría de aquella incitación de pelea.

Nunca encontré a Samantha, aunque no estaba segura de que ella fuera la que me mandó la nota, aunque lo asumí enseguida.

Observé en el pasillo como Jane observaba a Armand desde las sombras, suspiró, Armand se quitó de entre la multitud que lo rodeaba y corrió hacia Jane, los dos empezaron a reír y se fueron juntos, me quedé mirando, Jane no era para mí.

-¿Mark?-era Samantha, la vi y la abracé necesitaba eso, amar a alguien, alguien que lo mereciera-¿Que pasa?-al parecer ella se había acostumbrado a mi trato tan frío.

-Nada, es solo que estoy tan feliz de que estés junto a mí-la abrazé y me perdí en su aroma.

-Ahora Mark, tengo que ir a una competencia afuera de aquí, nos vemos mañana o quizás y te vaya a ver a tu casa-jaló las solapas de mi camisa y depósito un beso cálido, se dio la vuelta y salió tan rápido como pudo, caminé hacia el bosque, para ir de regreso a casa, observé que alguien me seguía, al mirar hacia atrás estaba Winter caminando,  fui caminando cada vez mas despacio.

-¿Mark?-preguntó, volteé y sonreí.

-¿Que?-pregunté

-Nada, solo quería comprobar que eras tú-me acerque a ella.

-¿Para que? Tu tienes a “Gabe” ¿No?-pregunté desafiante

-Si, así que ni necesito nada ni de ti ni de nadie-le tomé la muñeca

-¿Enserio?-me incliné hacia ella

-Si-me devolvió la mirada, estaba tan cerca de ella que podía inundar mis fosas nasales con su fragancia tan dulce y suave, el golpeteo de su corazón, el movimiento de su cabello negro, el largo de sus negras y largas pestañas, la intensidad del color de sus ojos, el ligero temblor de sus manos, tomé uno de sus mechones y lo olfatee, su olor era tan delicioso, pase mi nariz por su cuello, la fragancia más dulce y la mas suave eran sus labios.

-Déjame probar algo tan exquisito y delicado-me incline sobre los labios de Winter, posé los míos sobre los de ella, aunque no los moví, tomé su rostro entre mis manos y comencé a besar sus labios que significaban para mí la fruta prohibida, a pesar de que trataba de ser delicado con Winter, no pude controlarme, porque tenía sed, sed de sus labios más sin embargo aumentaba segundo a segundo, añorando con quedarme con ellos, ella me devolvió el beso y se aferró a mi cabello, la besé durante un largo rato, hasta que volví a la realidad, yo tenía a Samantha y ella a Gabe, me alejé de ella un poco y mientras acariciaba su cuello le susurré al oído.

-Que fácil es complacerte-sentí como se ponía tensa y reí, aunque mi risa sonó ronca.

-No, nunca dije que me complaciera-la miré a los ojos, ella no me miró-Fue la cosa más asquerosa que he probado

-Tu boca podrá decir eso pero-acaricie su cuello que al instante se puso tenso-tu cuerpo reacciona de otra manera muy distinta.

-Podrás asumir como quieras esto, pero para mi fue asqueroso-avanzó y me dejó atrás.

Cuando llegué a casa no dejé de pensar que fue demasiado atrevido lo que le había hecho y dicho a Winter, era una parte de mi que ni siquiera yo conocía.

6 comentarios:

  1. estuvo genial!!!!!!!!
    y yo que pensaba que jane se besaría con armand...
    ¬¬ jajaja... y med io tanta penita winter... espro que mark se deje de ser tan menso y haga algo bueno por la sociedd jaaj... lo ame besotes y espero nodemosres con el proximo

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  2. hola! escritora!! me re gusta tu blog! que bueno que haya tanta gente amante de la escritura y no paveando jajaj ...te invito a mi blog y podemos afiliar si? avisame, comenzare a leer tu fantastica historia.. mi bllog.. www.yoamocrepusculo.blogspot.com Cuidate! segui asi!! :)

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  3. Hola soy la de Amor se escribe com sangre y quiero darete un conejo muy util para toda tu vida:
    Si no tienes nada bueno que decir , mejor no digas nada .
    Al igual que tu tengo un blog y solo espero lo mejor de ella , Ati tampoco te gustaria que te cretican haci que la proxima vez que me visitas quiero algo bueno de ella o sino solo no vengas .

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  4. NOo te e ofendido en ninguna manera , Solo digo que Duelo mucho escuchar comentarios malos y prefiero ver lo bueno del mundo y no lo malo .
    si tu tienes alguna problema de vista o de cerebro te lo dire de nuevo :
    SI NO TIENES NADA BUENO QUE DECIR MEJOR SOLO QUEDATE CALLLADA .
    Bueno sol quiero decir que no eres bienvenida en ninguno de mis blogs y que vayas a leer cuentos de niños ya que a lo mejor estoy hablando con una niña de 13 años .
    Por cierto yo amo mis lectores y seguidores , a lo mejor tu no por eso tienes Poco
    Ojla que no te vea en mi blog porque cuando tu entras a ahi todo se vuelve oscuro y feo

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  5. jajaja entonces para que pones un blog?
    Solo para escuchar "mentiras" críticas buenas
    de una historia que ni siquiera es tuya
    y tuviera 10 o 30 años
    Es mejor que tú!
    Y ella entre o no es un favor para ti (:
    Y que se vuelve feo y oscuro?
    Eres tu la que debe de ir a leer
    Caperucita Roja
    Y un consejo para la vida:
    no pongas un blog publico
    Si estás prohibiendole a una persona
    entrar en él

    ResponderEliminar
  6. Hola Darklight!
    Gracias por pasarte por mi blog; ya ví que entre tu y Belle Salmon Marie las cosas no acabaron muy bien. Gracias por la sugerencia, pero, igualmente, soy una sombra, no entiendo de asuntos humanos. No me gusta entrometerme en problemas ajenos. :)
    Tu historia es muy original, esperaré ansiosamente el siguiente capítulo.
    Ya te sigo :) y si quieres afiliamos.
    Ps: Tengo nueva entrada, pásate si quieres...
    Shadow

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BLOOD SECRET-INSOMNIA
Insomnia.


Delgadas son las faldas que la noche dejó atrás,
Antes de que el día quiebre el cielo con su crepitar.
Delgados son los jirones del sueño,
Oscilando en el espíritu cansado del viento;Pero en medio de aquel reposo inquieto
Que desgarra la trama del olvido y el recuerdo,
Mi alma se estira hacia la tuya,
Cada vez más cerca.

Nuestras vidas nunca se unen;
Nuestros pensamientos nunca se distancian,
Aquello que aferra tu corazón al mío,
Parece disolverse en un brillo sombrío.
Esta noche, el Amor ejerce un control total,
Y con deseo y con pesar,
Mi alma se arrastra hacia la tuya,
Cada vez más cerca.

¿Existe un hogar, dónde la pesada Tierra
Se derrita en el aire brillante,
Y dónde el mal no se respire;
Dónde el agua barra el eco de la sed,
Y el fuego sea el reflejo de nuestra fe?
Si la voluntad yace atada al objetivo,
Tal vez allí pueda su esperanza engendrar.
Mi alma, en esta hora desolada,
Se agita hacia la tuya,
Cerca, siempre un poco más.


Dante Gabriel Rossetti.