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Mi blog está protegido por IBSN, esto resguarda lo que aquí está publicado y necesitas mi permiso para reproducir algo total o parcialmente. Una falta estará penada por ley.

Gracias ^^


Gracias ^^
Por tomarte tu valioso tiempo en leer mis historias ;)
Le doy gracias a toda la gente que de VERDAD
lee los capítulos, yo creo que no es mucha gente,
mas sin embargo aprecio mucho que lean ♥
Para sugerencias de algún tipo pueden agregarme a su correo:
helen.dcshoes@live.com.mx
;) siempre & cuando sean constructivas n.n
...
Supera día a día todas tus metas & sueños, así es como se
llega a la grandeza (:

Autora del blog
DARKLIGHT ♥

lunes, 11 de octubre de 2010

PREMIOS n.n

XD

Normas: Crea un post en tu blog, copia la imagen y las preguntas. No olvides mencionar quién te ha taggeado. Luego respóndelas y finalmente taggea a las bloggeras que tu quieras.

Mil gracias :D a Xcaret n.n

Preguntas:

1. ¿Por qué te creaste el blog?

Porque me encanta manifestar sentimientos a través de la novela y porque amo plantear situaciones, personajes, y a volar mi imaginación

2. ¿Qué tipos de blogs sigues?

De todo, bueno si la narrativa es buena y tiene bien planteada la historia…

3. ¿Tienes alguna marca preferida de maquillaje?

Clinique, MAC, Sephora,

4. ¿Y de ropa?

Louis Vouitton, Carolina Herrera, Coach, Cloé, Anne Klein, Guess, Nine West, Perry Ellis, Yves Saint Laurent, DC,  Volcom, Etnies, Hurley, Chanel, Christian Dior, Giorgio Armani, DNKNY, Nina Ricci, Nike, Salvatore Ferragamo, Valentino, Element, Osiris, Prada, Burberry, Marc Jacobs, Gianni Versace, Juicy, Frank Muller…

5. ¿Tu producto de maquillaje imprescindible?

Mmm…Rimel *w*

6. ¿Tu color favorito?

Me encantan los colores TODOS (excepto el verde ¬¬)

7. ¿Tu perfume?

Rock n Rose de Valentino

8. ¿La película que más te ha gustado?

V de Venganza, Loca por las compras, Diabolica Tentación, Amame o Muerete…

9. ¿Qué países te gustaría conocer y por qué?

Me fascinaria ir a Paris, el mundo de la moda y del amor (: XD

10. Esta pregunta háztela tú y respóndela: ¿Cuáles son tus géneros literarios favoritos?

Que traten de CELOS, AMOR, DESAMOR, TRAICIÓN, DRAMA, ETC…

Entrego el premio a:

Xcaret n.n

Tatis n.n

Scarlett n.n

jueves, 9 de septiembre de 2010

B. Conflictos

Por Jane.

Blood Secret B conflictosLas cosas se volvían cada vez mas extrañas para mi, Armand me evitaba de una manera extraña, como si quisiera evitar que fuéramos amigos, como si no quisiera que a mi me cayera bien el, como si no me diera la oportunidad de conocerlo, me hacia un poco infeliz eso, Mark y Winter se llevaban peor que mal, no entendía como sucedían las cosas a mi alrededor, aunque me sentía aliviada de que no necesitaba darles explicaciones a nadie, no depender de nadie, mis hermanastras habían llamado un par de veces, pidiéndome que regresara para poder pelear con ellas, yo en cierta manera las extrañaba, porque a pesar de todos nuestros problemas siempre seremos hermanas, les había dicho que las visitaría en navidad, mi padre me preguntaba si ya estaba lista para regresar a casa, no pude contestar, no quería dejar de ver a Winter, a Mark y menos a Armand.

A veces quería llegar y hablar con ellos, pero no me sentía del todo segura.

Vi caminando por los pasillos, sintiendo la textura de las paredes, observe a Armand salir de su habitación, llevaba una camisa azul y unos jeans de mezclilla, sin duda era el ser mas perfecto de la tierra, tenía sus ojos tan hermosos y profundos, cuando nuestras miradas se encontraron vi como se ruborizaba poco a poco Armand, se veía tan adorable, se paso una mano por el cabello.

-Hola Jane-me saludó nervioso y empezó a caminar tan rápido que casi corría, era la hora de la cena, en cambio Winter salía con expresión de tristeza, como si le doliera algo, demasiado, la saludé con la mano.

-Ah, hola Jane-se dio media vuelta y bajó al comedor, al parecer era la única persona feliz en esta enorme mansión.

Bajé para poder hablar con Armand, sentía la necesidad de hacerlo, también de ayudar a Winter, que con un poco de intuición tenía algo que ver con el insensible de Mark.

-Armand, Oye ¿Podrías ayudarme a mi tarea de historia?-en realidad esa tarea era muy sencilla, pero mientras pudiéramos pasar un poco de tiempo juntos, el me miró confuso, muy rara vez le pedía ayuda a las tareas, normalmente se la pedía a Winter.

-En realidad, si quieres te presto mi cuaderno y ya solo lo tendrías que copiar-me quedé callada, no sabía que contestar, sería mas fácil decir “Lo siento Jane, no quiero pasar tiempo contigo” era mas hiriente pero mas sincero.

-Ah, mejor le pido ayuda a Winter-dije un poco molesta, ¿Porque Armand tenía que ser tan tonto a veces? mejor lo ignoraba-Bueno no, debo de hacerla sin “ayuda” de nadie, buenas noches Winter-le sonreí a Winter, que ni siquiera me volteo a ver, parecía tan absorta en sus pensamientos, ni siquiera me moleste en mirar a Armand-y tu también Armand-me subí corriendo a mi habitación.

Estaba en mi cuarto haciendo la tarea de historia, tan fácil y aburrida…

Ya que no tenía mucho sueño y eran casi las 3 de la mañana, ya había terminado de leer los libros que tome de la biblioteca, los iba a ir a dejar y llevarme otros, estaba oscuro como siempre, escuche a alguien respirar, había una sombra junto a mi, alguien me tapo la boca.

-Cálmate Jane, soy yo Armand-su voz era tan tranquilizadora para mi, suspiré-¿Que haces aquí a esta hora?-sin embargo sonaba tan triste, tan desconsolado, me voltee y observe su expresión de sufrimiento, evitaba mi mirada.

-Armand-le pedí que me mirara, pero no lo hizo, parecía que le pedía lo contrario, evitaba mas mi mirada, toque su mejilla con mi mano, el tomó mi mano y se quedó sosteniéndola, sentí como mi corazón se aceleraba, no podía respirar con tranquilidad, se acerco mas a mi, y me miró directamente a los ojos, yo me quedé tan absorta viendo sus ojos.

Estuvimos un rato nada mas viéndonos, mientras Armand sostenía mi mano con tanta delicadeza, sin embargo su mano se volvía cada vez mas cálida y confortante, yo sentía que estaba en un sueño, no necesitaba las palabras para decir lo que sentía en este momento, pero me sentía cada vez mas atraída por el ser humano tan maravilloso que era Armand.

-Jane-fue lo único que escuche salir de los labios de Armand, dejó de sostener mi mano y se sentó en el sofá, me quedé ahí parada sin saber que hacer, mi deber me decía que saliera de ahí, pero mi corazón decía que me sentará junto a el y escuchará sus preocupaciones.

-¿Que es lo que te preocupa, Armand?-no pude evitar preguntar, me senté junto a el, no podía hacer otra cosa.

-¿Preocuparme? ¿A mi? Nada-me quedé observando sus ojos, parecía que ocultaba algo-Bueno, en realidad si tengo algo en la mente que no me deja concentrar en otras actividades-me quedé callada, la luna parecía iluminarnos con su belleza, el momento era tan preciado, tanto que nunca lo olvidaría-A veces tengo ganas de huir, de correr libre, de no tener que ser nadie, solo ser Armand-el miraba al vacío.

-Pues puedes hacerlo, puedes correr libre, puedes crear tu propio camino-aunque quizás en ese camino no pueda ir junto a el.

-Quiero…-se quedó callado y se levantó-Perdón Jane, no soy nadie para dejarte el peso de mis problemas, perdón por hacerte preocupar-dijo tan nervioso, la voz le temblaba y tenía en el rostro la sonrisa mas fácil del mundo, lo observé caminar hacia la puerta, pero reaccione instantáneamente tomando su mano sin dejarlo ir.

-Espera Armand-el me volteo a ver confuso, me costaba trabajo hablar-Yo quiero escuchar-no pude evitar ruborizarme tanto, sentía como mis mejillas se encendían, y las manos me temblaban, no sabía que hacer, Armand solo me miraba sin decir nada, tragó saliva y se sentó junto a mí.

-A veces creo que soy solo el títere de mi padre, el hace conmigo lo que quiere cuando quiere, me dice que tengo que hacer, y por mas que a veces quisiera pasar tiempo con el, el parece querer lo contrario, nunca me llama a menos que no sea para pedirme que haga algo, nunca se ha preocupado por mi, por como me siento ni nada-entendía perfectamente eso, yo también había pasado por eso, observe los perfectos rasgos de Armand.

-¿Que es lo que sientes?-pregunté, creía entenderlo todo, pero, eso no podía ser cierto, ya que Armand nunca se abría a mi, nunca me mostraba lo que había detras de ese perfecto rostro, quería averiguarlo pero sabía que a la larga no iba a pasar, tarde o temprano yo tendría que irme de este maravilloso lugar, aunque en realidad no siempre hablaba con Winter ni con Armand, me sentía menos sola, menos triste.

-Quisiera tener las palabras para decirte todo lo que últimamente he sentido, sin embargo las palabras se me hacen insuficientes, para decirte todo lo que siento, todo lo que he sentido por…-el simplemente miró hacia abajo-Jane, ¿Que pasaria si yo te dijera…-me quede viendo a Armand, solo a el, dejo de hablar y me devolvio la mirada, yo me perdía en la infinidad de sus ojos que prometían miles de cosas, tan fantasiosas e irreales.

-Armand-me acerqué y tome su rostro entre mis manos-Todo va a estar bien, siempre estare junto a ti, sin importar lo que pase, siempre vas a contar conmigo, puedes apoyarte en mi cuando lo necesites…

-Levantate, Jane, tienes que ir a la escuela-me hubiera gustado que fuera Armand, pero era Winter, estaba más pálida de lo normal y mas delgada, tenía un aspecto muy decaído, estaba en la biblioteca-No puedo creer que tu y Armand se hayan dormido aqui, juntos, quién sabe que habrán hecho, y hoy hay examén de Historia, ¿lo olvidaste?-OH, mierda, examén de historia, me levanté corriendo, tenía aproximadamente diez minutos para irme…

-No puedo creer como alguien con tan solo diez minutos se ve tan bien como tu-admitió Winter, íbamos entrando al aula, ya que Armand se había adelantado, me molestaba un poco eso, pero por mucho que quisiera siempre terminaba tratando de enmendar las cosas, siempre cediendo a Armand Darksen…

1 semana después…

-Aquí tienen sus examenes, espero que algunos se avergüenzen por esta calificación tan mediocre-me miró fijamente el profesor-Sin embargo usted señorita Jane Rain, tuvo la calificación mas alta, sin nombrar a su compañero Mark, Armand y por pura suerte Harry-miró al maestro con el ceño fruncido, no pude evitar reírme, en cuánto el maestro se giro de espaldas a Harry el le hizó una seña-Harry, hubiera sido perfecto, a menos de que hubiera un ventanal frente a mi que refleja la seña que acabas de hacer.

-Am, en realidad me la hizo a mi-mentí, Harry era un “amigo” bueno nuestra confianza no era tanta pero me caía bien, así que sería una especie de favor-Es que yo le dije que nunca sacaría una calificación perfecta en un examén y menos de historia-Harry sonrio, Armand volteo a verme con expresión seria y sostuvo la mirada durante varios segundos.

-Me empieza a parecer este comportamiento extraño de usted joven Darksen, lo he visto observar varias veces a escondidas a su compañera Jane, depués de todo viven juntos, también es raro que mire con rabia a Harry cuando se lleva “tan bien” con Jane-Armand se ruborizó ligeramente y negó con la cabeza.

-Si a usted le gusta ver las cosas desde ese punto de vista me parece bien, sin embargo es mentira, Jane y yo solo compartímos una cosa y es que ella viva en el mismo techo que yo, no existe nada entre nosotros, ni existira, así que no se debe tomar tantas molestías profesor-fue como si las palabras de Armand me hubieran llegado como un bote de agua helada, yo lo quería, pero, nunca me había detenido a pensar si el también correspondía mis sentimientos, aunque ya sabía que era imposible.

Bajé la mirada.

-¿No estará usted decepcionada de esa fría contestación, señorita Jane?-preguntó el profesor de historia, empecé a reír, negando con la cabeza, sonó la campana y el profesor me miró con una sonrisa sárcastica.

Harry me miraba sonriendo, sabía que mis expresiones estaban controladas, no dejaría que Armand Darksen siguiera descontrolando mis emociones, me levanté y suspiré, estuve a punto de llorar, de no estar tan cerca de todos mis compañeros, Harry se dirigió a mi lugar y me jaló de la mano, lo seguí fielmente, llegamos hasta el bosque que rodeaba la escuela, una vez que estuvimos solos me abrazó.

-Calma Jane-recorde el día que Armand me había dicho casi lo mismo, que me calmara, esos dulces momentos, empezaron a salir pequeñas lagrimas, me aferré a Harry y empecé a sollozar, mi corazón tenía una herida,

-Harry, me siento mal, me duele, me duele mucho-el me empezó a acariciar el cabello, yo solo seguía llorando sin poder parar.

-Vamos te invito un café, ya le he pedido a alguien que se lleve nuestras mochilas, te llevaré a casa por la noche, una vez que haya comprobado que estas bien-asentí con la cabeza, no quería ir a la mansión Darksen, al menos no esta noche, me molestaba que Armand sostuviera mi mano en ciertos momentos y la dejara caer tan bruscamente, si simplemente le caía mal debería decirmelo de cara.

Toda la tarde estuve con Harry, el empezó a platicarme muchisimas cosas que yo no sabía de el, me invito un delicioso café, estuvimos viendo películas, comiendo palomitas, helado, todo era tan natural entre nosotros, tan fácil como respirar, quizás el era la persona indicada para mi, pero no me sentía completamente estable para saberlo.

Harry me fue a dejar mas o menos a la una de la mañana, iba cargando mi mochila con tanto sueño, ni siquiera podía mantener los ojos completamente abiertos, abrí la puerta y vi que todo estaba oscuro, caminé lenta y silenciosamente, para no despertar a nadie.

-¿Sabes que hora es mas o menos?-era la voz de Armand, se escuchaba sombría.

-No y la verdad no me interesa-seguí caminando sin detenerme, no quería seguir hablando con Armand, iba a tratar de evitarlo a toda costa.

-Pues debería de hacerlo, ¿Donde y con quién estuviste?-preguntó con la voz tensa.

-No es tu problema-subí las escaleras con mucho pesar, hasta las piernas me dolían, pero era la verdad, después de todo el tenía razón ya que no compartíamos nada que no fuera vivir bajo el mismo techo, nada mas.

-Jane-su voz era mas tranquila-Sin embargo estoy a tu responsabilidad asi que contesta-esa era una excusa, no podía ver su rostro a causa de la oscuridad.

-Pues ya deberías saberlo, es obvio, estuve con…-cerré los ojos y segui caminando, ya mi unico objetivo era mi cama, sin embargo las escaleras eran muy largas, dudaba llegar, cada paso me sentía mas pesada hasta el punto en el que me quede arrodillada y recargue mi cabeza en un escalón.

-Jane, deberías saber que son las tres de la mañana, no deberías regresar tan tarde y menos sola-Armand sonaba tan molesto, no podía observar su rostro ya que el estaba detrás de mi, algo rodeo mis rodillas y me levantó con extrema suavidad.

-Sueltame-le pedí, sin embargo mi cabeza se acomodo fácilmente en sus brazos, me sentía mas cómoda que en mi misma cama-¿Que te hace pensar que vine sola?-pregunté medio dormida, sus manos se tensaron y apretó la mandíbula.

-Tienes razón, he sido muy ingenuo al pensar que estabas sola, tan preocupado que estaba porque te pudiera haber sucedido algo-yo ya no tenía la energía suficiente para contestar, solo me quedé con la cabeza junto al pecho de Armand, en cuánto sentí mi colchón cerré los ojos…

Me levanté muy temprano, a pesar de que había dormido pocas horas, me metí a bañar con agua hirviendo, me hizo de mucha ayuda, pude recordar lo que ayer había sucedido, ni siquiera Armand se había levantado, y mucho menos Winter, cuando salí observe a Harry recargado en su camioneta, se veía muy contento, el me llevó a la escuela, no quería pedirle mas favores a Armand, ya le debía demasiado, tanto que me deba pena.

-¿Hoy amaneciste bien?-preguntó cuidadosamente mientras ibamos al salón, asentí con la cabeza, me senté detrás de Harry, lo mas lejos de Armand, no era justo ni para el ni para mi, el no quería nada conmigo así que le molestaba mi insistencia, y no era justo para mi corazón sufrir de tantas heridas.

-¿Que haces?-le pregunté con una sonrisa a Harry que me había dado completamente la espalda, hice que se girara, me entrego un papelito, cuando lo abría había un corazón, no era una obra de arte, pero, era lo más bonito que me habían dado hoy, me hacía recordar a Connor, había salido con el a pasear toda la semana, sin embargo, ya no corriamos tanto, ya que Connor era un perro en edad adulta.

-Muchas gracias-le dije sonriendo a Harry, era lo mas que podía decir, todos llegaron a sus lugares, sin embargo el lugar de Armand estaba vacío, era mitad de la clase cuando alguien toco la puerta, las chicas empezaron a intercambiar miradas entre si, entró Armand, iba con una camisa blanca y se veía tan …extraño.

Volví mi mirada hacia el corazón que me había dibujado harry no sabía si pensar bien o mal acerca de esto… al parecer estaba en conflictos

sábado, 12 de junio de 2010

Ya paso!

Rosebelle ya borre la entrada por los problemas ...
aunque hayan pasado muchisimas cosas
tu blog es muy bueno! espero en un futuro nos
llevemos bien "w"
.....


SIENTO el atraso de los capitulos ya que mi HPfirebird
ha muerto T_T y con ella se llevo mis capitulos!!!!!!!!!!
T.T

PROBLEMA "RESUELTO"

Haha crees que es tan fácil decir PERDON?
lo siento pero no es así, la verdad
esperaba una respuesta mas humilde de tu parte
Rosebelle, me importa poco tener seguidores o
lectores, lo único que quiero es poner aquí en mi
blog mis escritos, & que puedan decirme su
opinión sincera? No quiero que me digan cosas que
yo quiera escuchar, SOLO QUIERO LA VERDAD!
espero mejorar,
Rosebelle, me molesta hasta cierto punto que tomes
esa decisión y ese comportamiento, después de todo
en el desierto existen los OASIS NO?
Nunca fue un sueño que me perdonaras
Esta bien NO ME PERDONES
pero entonces NO ME RETRACTO DE NADA DE LO QUE TE HAYA
OFENDIDO
...
sería lo mismo
...
sabes espere que quizás pudiéramos conversar & ser amigas
& dar nuestros puntos de vista libremente, sin ofendernos
pero para tu capacidad es imposible, me parece bien
pero que quedé que aunque te hagas la del rogar no cambia nada
!
NO ME RETRACTO!
NO ME PERDONES!

PUNTO!!!
"ASUNTO RESUELTO"
el orgullo a que te lleva? AL FRACASO
AL SI HUBIERA
...
pero espero que este no sea tu caso
&
sinceramente espero llevarme bien con Linne
(:
Sayonara
Deséame buena suerte & la tendras
Deséame lo contrario & lo tendras

sábado, 27 de marzo de 2010

A. Conflictos

J&A

Por Armand.

Después de correr sutilmente a la madre de Jane, me dirigí hacia la biblioteca, estaba todo a oscuras, como siempre, me quedé observando como iba saliendo el sol poco a poco, el movimiento de las hojas al caer, el crujido de las ramas, el canto de los pájaros, todo a mi alrededor parecía tan deslumbrante.

-Joven Armand, esta al teléfono su padre-era Meline la encargada de la limpieza.

-Gracias-me dirigí hacia el teléfono

-¿Hola?-susurré

-Armand, me parece que es hora de hablar seriamente, necesito que recibas mañana la visita de la hija de uno de mis amigos-suspiré

-Me niego a ser agradable con alguno de tus visitantes-afirmé

-No fue una pregunta-replicó fríamente

-No fue una respuesta, fue una afirmación-

-Armand, me tengo que ir, espero que hagas lo mejor de ti-colgó

Alguien abrió la puerta de la biblioteca, observé el hermoso rostro de Jane bostezar, solté una carcajada.

-¿Armand?-preguntó desconcertada

-¿Jane?-

-Armand, yo venía porque quería hablar contigo de algo-dijo nerviosa

-¿De que quieres hablar?-pregunté

-Pues es que quiero pedirte una disculpa por mi comportamiento tan descortés e inmaduro-me parecía tan distante Jane, tenía una expresión que nunca hubiera visto en su rostro.

-Jane, ¿Estas bien?-pregunté preocupado

-Define la palabra “bien”.-después suspiro-No lo se.

-Jane, ¿Quieres ir a desayunar?-me costó mucho trabajo formular esa pregunta.

-Me parece bien, solo voy a subir por mi cartera y ya-anunció

-No, yo invito-la tomé de la mano y la guié hacia fuera de la casa

Cuando llegamos al restaurante, nos atendió una mesera que era mas que “amigable”, nos dio una mesa en lo mas apartado de los demás.

-¿Que vas a pedir'?-me preguntó Jane, ella escondía su rostro detrás de la carta, sonreí.

-No lo se, no tengo apetito ¿Y tu?-Jane seguía escondida en la carta

-Pues quiero am unos Hot Cakes-afirmó

-Yo quiero unos waffles-suspiré

-Creí oírte decir que no tenías hambre-rió Jane

-Cambie de opinión-

Observe detenidamente a Jane, cada uno de sus movimientos, expresiones, emociones, su mirada, no podía evitarlo, podía oler la fragancia que desprendía su cuerpo, la manera en cómo miraba a los demás, con una mirada penetrante y profunda, sin embargo por alguna extraña razón Jane nunca miraba directamente a los ojos a una persona, me parecía un gesto muy particular o extraño.

-Armand, ¿Quién toco en la mañana tan temprano?-preguntó Jane

Me quedé helado, ¿Había estado escuchando mi conversación con Winter?

-Era…-hubo una pausa-era tu madre.

Observé como Jane tomó aire y miraba hacia otro lado.

-¿Enserio?-Jane estaba evitando mi mirada

-Si, Jane tengo que decirte algo-murmuré.

-¿Que cosa?-preguntó un poco a la defensiva

-Pues hoy en la mañana hable con tu madre y la corrí sutilmente, ya que me habías dicho que no querías verla-me perdí observando su rostro-Porque yo quería-me quedé callado Yo quería protegerte, aunque no tenía el valor para decírselo.

-¿Querías que?-miré hacia otro lado un poco sonrojado

-No quería que te molestarás-mentí

-Bueno, pues gracias-por primera vez Jane me sonrío, es como si hubiera sido un ciego y su sonrisa me hubiera quitado la ceguera, era la sonrisa mas hermosa que podía haber en todo el cosmos, era mi luz, mi sol.

-No te preocupes-traté de voltear hacia otro lado

-Oye por cierto ¿cuales son tus pasatiempos?-preguntó

Durante el desayuno estuvimos hablando acerca de nuestras preferencias, vidas, intereses, parecía que el tiempo se iba minuto a minuto, sin darme cuenta.

Cuando regresamos a casa, íbamos riendo, felices, era como si todo este tiempo nunca hubiera probado la soledad, todo parecía ser tan familiar y amigable, el hecho de que Jane era tímida, no significaba que no fuera divertida, mas bien todo lo contrario.

-¿Entonces tu y Mark antes erán mejores amigos?-preguntó Jane con expresión seria, su caminar, su fragancia, su rostro, su expresión, todo en ella parecía volverme un poco tonto.

-Si, aunque ahora en la actualidad el ya no quiere saber nada de mi, lo cuál no me sorprende, ya que yo fui quién causó esa reacción, tengo que cargar con esa responsabilidad, fue mi decisión, aunque quisiera que el volviera a ser mi amigo, la verdad es que lo extraño-era la verdad, Mark había sido como un hermano para mí, durante nuestra corta amistad, fui tan feliz.

-Hm... tengo que ir al cuarto a hacer la tarea-sonreí y asentí con la cabeza.

-Claro, nos vemos al rato-aunque quería seguir con ella, seguir disfrutando de un momento tan feliz, tan cerca.

-¿Armand?-Era Winter, estaba vestida con un camisón del mismo color que sus ojos, unas sandalias de pedrería, tenia una hermosa sonrisa, pero sus ojos no decían lo mismo, sus ojos parecían estar dolidos.



....


 W&M

Por Winter.

A pesar de que en cierta manera Gabe había hecho que me sintiera mejor temporalmente, no podía olvidar esas duras palabras de Mark, aunque en cierta manera me sentía culpable de haberme desahogado con Gabe de aquella manera, sabía que no existía nada serio entre nosotros.

-¿Estas bien?-Armand parecía ser un chico normal, un chico con una vida normal, parecía feliz.

-Si, solo quería preguntarte algo, ¿Ya le dijiste a Jane lo de su madre?-había un ligero temblor en mi voz.

-Si-

-¿También, le dijiste que quizás al rato la pase a buscar?-el me miró con la boca abierta.

-No, lo olvide por completo, voy a decirle ahora mismo-me di la vuelta y caminé hacia abajo, me sentía sumamente mal, peor que mal, rechazada y herida.

"Es una broma ¿verdad?"

"Eres un estorbo"

Solo podía pensar en eso, en lo que yo significaba para Mark, una broma y un estorbo, ahora no entendía porque me encontraba con Armand, en mi casa yo era amada por mi padre, mi madre, mis hermanos, mis amigos, por todos, aquí solo tenía problemas, había dejado mi hogar para estar a lado de mi primo solitario Armand, recordaba la primera vez que había conocido a Mark, fue hace tiempo, cuando ellos eran como hermanos, era como si fuera ayer.

-¿Winter?¿Que haces aquí?-Armand llevaba una maleta de color negra e iba vestido deportiva mente, su casa era mucho más alegre que antes, inclusive el se veía mas alegre que antes, mas lleno de vida, de emociones y sentimientos.

-Vine a quedarme este fin de semana contigo-el me miro con los ojos abiertos como platos, en cierta manera ahora veía porque cuando Armand me había ido a visitar a todas mis amigas les había mas que agradado, era un chico hermoso y al mismo tiempo brillante en cosas con tanta dificultad, sin embargo en cosas tan sencillas parecía ser un idiota.

-Pero tengo que ir de campamento, ¿Te importaría quedarte a disfrutar de mi casa?-al parecer se había arruinado el intento de acercamiento con Armand, yo quería venir a verlo porque desde la última vez que el me había ido a visitar a mi casa en California, podía darme cuenta de lo solo que el estaba, más con el padre que tenía, tan distante y cortante, aunque ya me sentía aliviada de que el estuviera bien.

-Ah si, no te preocupes, solo venía de pasada y de compras-respondí sonriendo, el me sonrío, empecé a caminar hacia su cuarto, quería ver sus cosas, al entrar me encontré con su cuarto tan diferente, por lo que me había dicho Melina, el cuarto había sido decorado por un profesional, era bastante obvio, ya que todo era azul, me fije que en el closet había una foto de el con uno de sus amigos, era un chico rubio, ojos azules, hermoso, era el chico mas hermoso que había visto, los dos salían sonriendo, yo llevaba una foto mía así que la puse junto a las de ellos, para que Armand no se le olvidara que el no estaba solo, fui a asomarme a la ventana, observe como un coche negro deportivo se derrapaba en la entrada, observé como el chico rubio que era el conductor salía del auto.

-No olvidas nada ¿verdad?-su voz era tan genial, tan grave y sarcástica, al mismo tiempo tan suave y sedosa-No olvidaste mi-carraspeó.

-Ah, demonios, lo olvide en mi cuarto, esta en el tocador junto al closet, a lado también esta la ventana-Al parecer el venía hacia acá, me puse muy nerviosa, como nunca, me escondí en el closet, con un pequeño hueco en la puerta, al menos para poder observar a aquél chico tan perfecto, el tenía un porte tan mágico y encantador, iba con una sonrisa de oreja a oreja, me imaginaba cuantas chicas mas hermosas que yo estarían detrás de aquella sonrisa, pude ver como el miraba el closet y se acercaba, jaló mi foto.

-Wow-fue hacia la ventana-¿Puedo quedarme con esta foto?-era mi foto, mi estomago se hizo un nudo, había mariposas en mi estómago.

-Si-maldito Armand.

-Esta foto es -se quedó callado y salió de la habitación.

...

Ahora quería volver a ese tiempo y salir del closet, así quizás hubiera tenido una oportunidad con Mark, pero volver al pasado era muy peligroso, empezó a sonar mi móvil.

-¿Hola?-mi voz estaba demasiado temblorosa.

-Hola ¿Winter?-era Jennifer, su voz era feliz y parecía estar emocionada.

-¿Que sucede?-empecé a sentir náuseas.

-Pues apenas hoy supe que Mark le dio una oportunidad a la capitana del equipo de natación, se llama Samantha, es muy bonita, no lo negaré, pero tu lo eres aún mas-mi móvil se resbaló y al momento de caerse, la batería se desprendió y el móvil se apago, no me tomé la molestia de recogerlo, caminé hacia mi cuarto arrastrando los pies, todo se volvía negro conforme avanzaba.


...

Por Jane.

Estaba esperando a que Armand regresará con su cuaderno para que pudiera pensar un poco en como iba a pedirle su ayuda.

-Aquí esta el de historia-estaba tan limpio y presentable, como el mío, el emanaba una fragancia tan exquisita, a lavanda.

-Armand, quería pedirte algo-mire hacia el suelo, nunca le había pedido ayuda a nadie y me sentía extraña haciéndolo, sobretodo porque iba a conocer nuevamente el amargo rechazo de Armand-¿Podrías ayudarme a estudiar? Es que soy realmente mala.

Suspiró

-Ah ¿Era eso? Bueno esta bien, te ayudaré-el levantó las comisuras de sus labios, aunque no podía saber porque era así su reacción, Armand parecía diferente.

-Gracias-sonreí sin mostrar mis dientes.

Armand era excelente maestro y sabía mas de la materia que nuestro mismo profesor, lo cuál era sorprendente que Armand a veces pudiera parecer tan distante y fríamente cortante pero ahora el era tan amigable y cálido hasta cierto punto agradable.

-¿Entonces esa fue una de las razones de la Revolución Francesa?-por primera vez entendí algo desde un punto de vista completamente diferente.

-Bueno, pues yo lo veía así-Armand se pasó una mano por la cabeza, su cabello era tan oscuro, no un oscuro opaco, sino brilloso, me quedé observando esa belleza infinita que parecía que ni el paso de los años podía arruinarla, pero al parecer Armand no era el típico chico que por ser atractivo no leía libros ni se preocupaba por dejar a su novia embarazada, lo poco que lo conocía era un chico que se ponía una máscara de frialdad para que nadie se acercara demasiado a el, aunque las chicas lo intentaban con fervor, al parecer era sin éxito, el murmuró algo pero yo no podía escuchar ni ver algo que no fueran sus infinitos ojos, tan profundos, tan hermosos, tan lejanos…

-¿Jane?¿Me escuchaste?-Armand hizo un gesto para que volteara a verlo, no podía creer que el viera que yo lo miraba tan fijamente que ni siquiera haya podido escuchar lo que dijo.

Me puse tan roja como nunca.

-No, lo siento-evité su mirada-Podrías repetirlo ¿Si?

-No, no te preocupes, no era algo tan importante como para volver a mencionarlo-seguía evitando su mirada, miré hacia la ventana, ni siquiera el paisaje tan hermoso le hacía comparación a la de Armand, parecía ser insignificante, no pude evitar fruncir el ceño.

-¿Que pasa? ¿Te molesta que este contigo?-pregunto Armand preocupado.

-No, no es eso, es que-tenía que confesar pero no podía-es que hoy el clima esta horrible-seguí evitando su mirada a toda costa, no quería hacer un ridículo mas grande.

-¿Porque estas evitando mi mirada?-preguntó suavemente Armand, no pude contestar me quedé como una idiota, callada y evitándolo-Contesta mi pregunta-pidió suavemente, voltee a verlo y fruncí el ceño.

-No se, lo hice sin pensar-mentí, me froté las sienes con las manos.

-No creo que tu hagas las cosas sin pensar-se acercó mas hacia mi Armand, mi corazón empezó a latir fuertemente, se fue acercando cada vez más, empecé a retroceder, hasta que toqué la pared.

-A veces hago las cosas sin pensar-tragué saliva y seguí evitándolo.

-Mírame-ordenó Armand suavemente y tomó mi rostro entre sus manos-Si, te creo a veces las personas hacen las cosas sin pensar-se acercó más hacia mi, podía inundarme de su fragancia y escuchar su lento respirar, sus latidos eran como una canción para mí, me acerque mas hacia el y tomé su rostro en mis manos, el parecía asustado, empezó a retroceder, me fui acercando, acariciaba su cara, no podía evitar maravillarme con su hermosura, acaricie su rostro, su cabello, su cuello, sus pómulos.

-Armand-entró Winter sin avisar, aunque parecía una mirada tan vacía y oscura, seguí acariciando los suaves labios de Armand,suavemente fui desplazando mi mano por su brazo.

-¿Que pasa?-preguntó irritado, seguí acariciando su mano, acaricie sus finos dedos, la punta de ellos, el parecía notarlo.

-¿Hoy vamos a cenar abajo?-preguntó Winter, ignorándome, seguí acariciando su antebrazo, era el movimiento mas suave que podía haber hecho, su piel de Armand era tan suave y parecía tan delicada, lo miré directamente a los ojos, este me devolvió la mirada con la misma intensidad-Armand, contesta-le gritó Winter

-Perdón, no te escuché-se levantó del suelo-¿Que quieres?-

-¿Hoy vamos a cenar abajo?¿No invitaste a nadie?-Winter parecía destrozada, dolida, nunca había visto a alguien así-Por favor avísame si alguien va a cenar con nosotros esta noche-su voz temblaba.

-Winter-Armand la miró preocupado

-No, no pasa nada-mintió Winter y salió de la habitación tan rápido como sus piernas lo permitieron, no corriendo pero si a una velocidad considerable.

-Armand-le tomé el brazo este al verme cambio su expresión de preocupación a una sonrisa.

-¿Que quieres?-preguntó suavemente mientras se inclinaba y acomodó un mechón de mi cabello en su lugar.

-No quiero arruinar este momento pero iré a ver a Winter-tomé su rostro entre mis manos-Pero seguiremos “estudiando” después de que hable con ella-le advertí.

-Te estaré esperando-murmuró antes de salir.

Caminé hacia el cuarto de Winter y entré sin pedir permiso.

-Winter-la observé como estaba aferrada a un cojín con la mirada vacía, parecía que se estaba destrozando minuto a minuto, me acerqué y la abrace sin dudar ni un segundo-Winter ¿Que pasa?-pregunté suavemente, sabía que quizás no era la persona correcta para brindarle un hombro para llorar, pero sabía lo que era sentirte sola.

-Es que… estuve tanto tiempo esperando a un chico que despertara en mi sentimientos, el único fue uno, pero el ahora me rechaza, dice que soy un estorbo y teniendo en cuenta mis sentimientos hacia el, ni siquiera me dijo a la cara que esta con otra chica, que obvio es mejor que yo, si es ridículo que lloré por algo así pero no puedo evitarlo-se aferró a mi, hundió su cabeza en mi hombro, le acaricié el cabello tratando de calmarla.

-Winter, aunque no sepa que chico es el que a ti te guste, puedo decirte que es un idiota de no estar con alguien como tú, pero tengo un plan-ella se alejó para mirarme, le sonreí.

-Haremos esto…

 

Por Mark.

-¿Mark?-era Samantha, mi nueva novia, una chica de cabello pelirrojo, ojos castaño claro y de estatura baja.

-¿Mande?-le contesté cortante.

-¿Puedes tomar mi mano?-preguntó sonriendo, suspiré y tomé su mano fuertemente.

-¿Así?-pregunté sin mirarla

-Sí-me abrazó fuertemente, le devolví el abrazo-¿Sabes? Me alegró de que nos hayamos conocido en la fiesta de Jennifer, nunca conocí a un chico más perfecto que tú-reí, la palabra perfecta estaba lejos de mi alcance-Yo solo quiero estar junto a ti y que tu me lo permitas-me incliné tomándola de los hombros y la miré a los ojos.

-Lo permitiré-la tomé entre mis brazos y sellé el pacto con un largo y profundo beso, fui muy delicado con ese beso, no quería lastimarla.

-Ya es muy noche y tengo que llegar a casa-me susurró a oído mientras me abrazaba.

-¿Quieres que te llevé?-le devolví el abrazo con todo el sentimiento que pude.

-No, nos vemos mañana en la escuela-se echó a correr y se perdió en la oscuridad.

Al día siguiente había un partido de basquetbol en el que iba a participar la escuela contra otra preparatoria muy reconocida, había quedado de verme con Samantha en la puerta de la cafetería.

-¿Mark?-era Samantha que se lanzó a mis brazos con algo mas que entusiasmo, me llevé su mochila y nos dirigimos hacia el gimnasio donde iba a ser el partido, a Samantha la hicieron sentarse con su equipo en la parte de hasta adelante de las gradas, mientras que a mí me habían obligado a sentarme hasta atrás, salieron las porristas corriendo, me sorprendí de encontrar a Winter con un uniforme de porristas, era la porrista mas bonita que jamás había visto, ella sonreía como si ya lo hubiera hecho antes, eso de ser porrista, parecía tener mucha confianza en si misma.

-¡Gabe! ¡Tu puedes!-le gritó al capitán del equipo que parecía mirarla como si fueran más que íntimos amigos, sin darme cuenta mis puños estaban apretados y mi mandíbula muy contraída, vi a Samantha con un poco de fastidio, no era tan especial como Winter, no, no, no, no, Winter solo era una chica que buscaba a una víctima y Samantha buscaba a alguien como yo, eso era genial, estábamos hechos el uno para el otro.

Había un papel en mi mano.

“Después de la junta de entrenamiento pasa por mi al gimnasio

Siempre tuya Samantha”

 

Cuando llegué al gimnasio escuché voces.

-Deja de mirarme así ¿Quieres?-era la voz del tipo que se llamaba “Gabe”

-¿Porque?-era Winter, caminé hacia el interior del gimnasio

-Winter, Winter-le susurró al oído.

Esta lo atrajo hacia el y le depositó un beso tan apasionado.

-¿Winter?-las palabras habían salido de mi mente, ella rápidamente volteó y me miró con los ojos entrecerrados.

-¿Mark?¿Que quieres?-preguntó irritada.

-Hm, estaba buscando a Samantha ¿No la han visto?-pude controlar mi expresión

-No, pero ve a buscar a otro lado-fruncí el ceño y salí, después me vengaría de aquella incitación de pelea.

Nunca encontré a Samantha, aunque no estaba segura de que ella fuera la que me mandó la nota, aunque lo asumí enseguida.

Observé en el pasillo como Jane observaba a Armand desde las sombras, suspiró, Armand se quitó de entre la multitud que lo rodeaba y corrió hacia Jane, los dos empezaron a reír y se fueron juntos, me quedé mirando, Jane no era para mí.

-¿Mark?-era Samantha, la vi y la abracé necesitaba eso, amar a alguien, alguien que lo mereciera-¿Que pasa?-al parecer ella se había acostumbrado a mi trato tan frío.

-Nada, es solo que estoy tan feliz de que estés junto a mí-la abrazé y me perdí en su aroma.

-Ahora Mark, tengo que ir a una competencia afuera de aquí, nos vemos mañana o quizás y te vaya a ver a tu casa-jaló las solapas de mi camisa y depósito un beso cálido, se dio la vuelta y salió tan rápido como pudo, caminé hacia el bosque, para ir de regreso a casa, observé que alguien me seguía, al mirar hacia atrás estaba Winter caminando,  fui caminando cada vez mas despacio.

-¿Mark?-preguntó, volteé y sonreí.

-¿Que?-pregunté

-Nada, solo quería comprobar que eras tú-me acerque a ella.

-¿Para que? Tu tienes a “Gabe” ¿No?-pregunté desafiante

-Si, así que ni necesito nada ni de ti ni de nadie-le tomé la muñeca

-¿Enserio?-me incliné hacia ella

-Si-me devolvió la mirada, estaba tan cerca de ella que podía inundar mis fosas nasales con su fragancia tan dulce y suave, el golpeteo de su corazón, el movimiento de su cabello negro, el largo de sus negras y largas pestañas, la intensidad del color de sus ojos, el ligero temblor de sus manos, tomé uno de sus mechones y lo olfatee, su olor era tan delicioso, pase mi nariz por su cuello, la fragancia más dulce y la mas suave eran sus labios.

-Déjame probar algo tan exquisito y delicado-me incline sobre los labios de Winter, posé los míos sobre los de ella, aunque no los moví, tomé su rostro entre mis manos y comencé a besar sus labios que significaban para mí la fruta prohibida, a pesar de que trataba de ser delicado con Winter, no pude controlarme, porque tenía sed, sed de sus labios más sin embargo aumentaba segundo a segundo, añorando con quedarme con ellos, ella me devolvió el beso y se aferró a mi cabello, la besé durante un largo rato, hasta que volví a la realidad, yo tenía a Samantha y ella a Gabe, me alejé de ella un poco y mientras acariciaba su cuello le susurré al oído.

-Que fácil es complacerte-sentí como se ponía tensa y reí, aunque mi risa sonó ronca.

-No, nunca dije que me complaciera-la miré a los ojos, ella no me miró-Fue la cosa más asquerosa que he probado

-Tu boca podrá decir eso pero-acaricie su cuello que al instante se puso tenso-tu cuerpo reacciona de otra manera muy distinta.

-Podrás asumir como quieras esto, pero para mi fue asqueroso-avanzó y me dejó atrás.

Cuando llegué a casa no dejé de pensar que fue demasiado atrevido lo que le había hecho y dicho a Winter, era una parte de mi que ni siquiera yo conocía.

domingo, 7 de marzo de 2010

Adelanto Del Próximo Capítulo

Adelanto del proximo capitulo

Fragmento. /Por Winter/

-Voy a ser porrista-le dije a Jennifer, ella sonrío y aplaudió.

Fui a ver a su partido a Gabe, estaba toda la escuela, era la primera vez que iban a verme de porrista, sonreí, cuando salí con Jennifer, todos aplaudieron, el equipo de porristas reían.

Gabe me miró enarcando las cejas, sonreí.

-Gabe ¡Tu puedes!-le grité, el sonrió.

Ganamos el partido sin ninguna dificultad, el equipo de Gabe se fue a los vestidores, me quedé en el pasillo con Jennifer, que estaba esperando a su novio, me fui a la cancha donde había sido el partido, me senté en una de las gradas, estaba aburrida, quería ver a Gabe, la mayoría del día evitaba a Mark, el parecía interesado en solucionar las cosas, yo no quería solucionar nada, no había pasado nada.

-Hola-escuche la voz de Gabe en mis oídos, voltee a verlo, sonreí, al parecer me empezaba a agradar mucho Gabe-Oye, no te queda nada mal el uniforme-lo miré con el ceño fruncido-jaja, no lo digo por eso, es que tu eres muy bella, no solo físicamente, sino también tu personalidad tiene algo especial que te hace diferente a las demás chicas.

-Ah, ¿Enserio? Gracias-sonreí

-¿Que ha pasado con Mark?-preguntó Gabe

-Nada, simplemente lo evito-admití-Ahora no estoy segura de mis sentimientos hacia el, son cada vez mas débiles-me mordí el labio, era un gesto atrevido, pero no creía que Gabe lo tomará a mal, el trago saliva y desvío la mirada-Oye, por cierto me debes una, te apoye durante el partido-reí

-Si, gracias-nos quedamos mirando durante varios segundos, desvié la mirada, pensando en Mark, ¿Porque demonios tenía que pensar en el, en este preciso momento? Iba a olvidarlo, tan fácil como fue enamorarme de el, tenía que ser igual de fácil olvidarlo, aunque en cierta manera odiaba que el me hubiera despreciado de esa manera, pero ya no quería seguir pensando en el.

-Oye, por cierto ¿Que fue aquel beso que me diste después de la fiesta? Cuando me fuiste a dejar a casa-el se sonrojo.

-Es que fue inevitable, me agradas demasiado-sonreí

-¿Te agrado demasiado?-enarque las cejas

-Bueno, me gustas, tu, tu personalidad, porque eres una chica especial, nunca espere conocer a una chica de tu edad que fuera como tu-el después me miro con una sonrisa torcida-¿Porque me devolviste el beso?-

-Fue porque…-me quedé callada-Te digo a la salida, solo si me llevas a comer un helado o algo, como recompensa por haberte apoyado-el asintió.

-Me parece una buena recompensa-lo miré sonriendo-Deja de mirarme así ¿Quieres?-

-¿Porque?-lo miré con mas intensidad

-Winter, Winter-me murmuró al oído

Tomé el rostro de Gabe entre mis manos y lo atraje hacia mi, lo besé con intensidad, el se aferró a mi.

-¿Winter?-escuche la voz de Mark.

C. Mente Abierta (aparición de Gabe)

C MENTE ABIERTA

Por Winter

-¿Que vas a hacer hoy en la tarde?-me preguntó Mark mientras caminábamos hacia el salón de la primera hora

Sonreí.

-Creo que nada, ¿Por que?-el se pasó una mano por el cabello.

-Va ser hoy la fiesta de Jennifer, la capitana de las porristas-lo miré sin comprender precisamente.

-Y entonces por eso me preguntaste que si tenia algo que hacer hoy ¿no?-

-No, en realidad, quería ver si existía la pequeña e inexistente posibilidad de que quisieras ir conmigo, aunque si no quieres esta bien-

-Am, pues no tengo mucho que hacer, así que creo que estaría bien, ¿A que hora vas a pasar por mi?-el esbozó una sonrisa torcida

-A las siete ¿Te parece?-asentí con la cabeza-Nos vemos-se dirigió hacia donde estaba Armand

-Hola-voltee a ver, era Jennifer

-Hola-sonreí

-¿Quieres ir hoy conmigo de compras?-

Asentí con la cabeza

-¿Vamos a ir con tus otras compañeras de animación?-me fastidiaban las demás porristas, a excepción de Jennifer.

-No-dijo con una expresión que no pude comprender del todo

-Entonces, me parece bien-cuando llegamos al salón Jane ya estaba en su lugar, la odiaba.-Buenos Días-la miré de reojo

-Buenos días-ella respondió sin mucho animó.

La mayoría del día observé cada pequeño movimiento de Mark, no era mi intención, pero era inevitable, me parecía tan interesante, tan fascinante.

-Ya nos vamos-Jennifer me jaló de la mano, fuimos de compras a demasiados mall´s, demasiadas marcas, gasté demasiado dinero, pero por muy inmaduro hasta cierto punto, quería lucir bien para ver a Mark.

-Pues me parece que es genial que te guste Mark-me quedé observando a Jennifer, que estaba comprándose unos jeans Guess, me sorprendió, ya que yo nunca le había comentado a Jennifer que me gustaba Mark.

-¿Tan obvio es?-me sonroje, sin poder evitarlo.

-Hacen una bonita pareja, ahora hay que hacer el plan para que el te pida que salgas con el, esta noche empieza el plan-la mire con un poco de terror.

-¿Cual es el contenido de ese plan?-la miré sin comprender del todo.

-Pues hoy, te tienes que ver hermosa, lo eres, pero hay que deslumbrar-sonreí.

-Vamos-la tomé de la mano

Cuando salí a recibir a Mark para irnos, el se quedó mirándome con la boca a medio abrir, después de unos segundos controló su expresión.

-Te ves muy-lo dudó-nada, olvídalo, ¿Nos vamos?-

Asentí con la cabeza.

Cuando llegamos a la casa de Jennifer, ya estaba repleta de adolescentes, había música, alcohol, etc...

-Vamos-lo jalé de la mano, el simplemente la tomó, sentí que flotaba, era idiota.

-Winter-Jennifer me abrazó, ella estaba sensacional, traía un vestido que no dejaba nada a la imaginación, Mark la miró con indiferencia-Mark-lo saludó con la mano-¿Estas lista?-me susurró al oído.

Asentí con la cabeza.

-¿Que pasa?-preguntó Mark

-Nada-nos sentamos en una mesa en un rincón, la mayoría de los invitados estaban bailando, otros tomando, con  amigos, la típica pareja que no se controla en público, observé como Armand estaba rodeado de gente, riendo, las chicas lo miraban con las mejillas sonrosadas, los chicos lo miraban con admiración y algunos con envidia e irritación, cuando nuestras miradas se encontraron el sonrío y camino hacia nosotros.

-Hola-se sentó a mi lado

-¿A que hora llegaste?-preguntó Mark

-Acabo de llegar-afirmó Armand sonriendo, parecía deslumbrante, lleno de energía.

-Bueno, déjanos solos-lo empujé, el se fue a la barra de bebidas, empezó a platicar con un grupo de chicas.

Todos empezaron a ir a las mesas, algunos seguían bailando, todos estaban disfrutando.

Me pasé hablando por horas con Mark, reíamos y no dejaba de disfrutar de su compañía, el parecía feliz.

-¿Sabes? Disfruto mucho de tu compañía-admitió Mark

Acababa de llegar Jane con Harry, la expresión de Mark cambió por completo, parecía que le dolía demasiado eso, miré hacia el suelo.

-¿Quieres una bebida?-preguntó Mark, asentí con la cabeza, se repitió la pregunta unas veinte veces, Mark estaba tomando como descontrolado, parecía que no tenía un límite,¿A donde va esta calidez? Cuando llegué el mañana ¿Se desvanecerá por completo?.

-¿Mark?¿Estás bien?-se había arruinado mi noche, el parecía tan frío y distante como siempre.

-Sí-me observó fijamente durante varios minutos, lo voltee a ver, esperando que dejara de hacerlo, pero parecía que había hecho el efecto contrario, ya que no dejo de verme ni un segundo-Voy con Armand, bueno vamos-me jaló del brazo.

Armand estaba sentado en la barra de bebidas, estaba solo y pensativo, Jane estaba con Harry y el equipo de Harry, Armand miraba hacia Jane con frialdad, volvía a ser el de siempre.

-¿Estas bien?-le preguntó Armand a Mark, notando que había tomado mas de la cuenta.

Mark asintió con la cabeza.

Me dirigí hacia afuera, ya estaba harta, observé el cielo durante largo rato, alguien se sentó junto a mi, rodeándome con sus brazos, era Mark.

-¿Estas bien?-le pregunte

Asintió con su cabeza y puso sus labios sobre mi hombro, lo voltee a ver.

-¿Mark?-el me miró sin contestar, nos quedamos así demasiados minutos, me armé de valor para confesar mis sentimientos-Mark, la verdad es que pienso que eres un chico maravilloso, estoy…-me quedé callada y lo miré.

-¿Estas que?-el preguntó serio, bostezó.

-Estoy completamente loca por ti, en otras palabras, estoy enamorada de ti-cerré los ojos, no esperaba una respuesta, al menos no ahora, eso era lo que yo creía, Mark se quedó callado-¿Mark?-abrí los ojos, y me di cuenta del peor error de mi vida, Mark estaba mirándome fijamente.

-Es una broma ¿Verdad?-el preguntó riendo, me levante irritada por completo.

-Si idiota, es una broma-dije sarcástica, entre en la fiesta, de nuevo, vi a Jennifer, fui con ella.

-¿Que ha pasado?-

-Algo pues no tan maravilloso, le dije que estaba enamorada de el, y me pregunto si era una broma-miré hacia el suelo.

-Aunque quizás eso sea equivalente a un rechazo, pues pienso que no deberías rendirte, todo lo contrario, pero de diferente manera, ven, te voy a presentar a alguien-me llevo de la mano a donde estaban las porristas con los demás, había un chico que era de cabello negro despeinado, alto, de tez ni blanca ni morena, ojos castaños.

-Winter, el es Gabe, es mi hermano, el capitán del equipo de Baloncesto de la escuela-se dirigió hacia Gabe-Gabe, ella es Winter, es nueva en la escuela-el me sonrío

-Eres una chica sumamente bella-no sonreí, solo pude levantar levemente la comisura de mis labios-Vamos a bailar-me jaló de la mano, lo seguí, bailamos demasiado tiempo, parecía que comenzaba el clímax de la fiesta cuando empezó una canción que tenía el ritmo demasiado pegajoso, cuando termino la canción Gabe me jaló de la mano hacia fuera de la pista, estuvimos sentados en las escaleras de la casa de Jennifer.

-Te ves un poco molesta ¿Porque?-sonreí

-Prácticamente o bueno hoy me rechazó el chico que me gustaba, aunque pues eso ya no importa demasiado-

-¿A quién te le confesaste?-parecía sorprendido

-A Mark-suspiré

-Bueno es que Mark tiene almidón en las venas en vez de sangre-reí

-Tienes razón, es un idiota-me quedé mirando a Gabe, el estaba mirando hacia abajo-¿Pasa algo?

-No, es que en realidad, me enamoró con facilidad-lo miré sin comprender-Bueno y ¿Que te gusta hacer en tu tiempo libre?-la mayoría de la noche platicamos sobre nuestras vidas, era demasiado sencillo hablar con Gabe, era amable y al mismo tiempo gracioso, ya se habían ido todos.

-Ya es muy tarde, son las seis de la mañana-admití

-Es muy temprano, apenas son las seis-murmuró, el cortó la poca distancia que había entre nosotros, sus brazos estaban pegados a los míos.

-¿Ya quieres irte?-

-Si, estoy cansada-admití

-Vamos, yo te llevo a casa-me rodeó el cuello con su brazo.

Cuando el coche se estacionó frente a casa de Armand, el se bajó a abrirme la puerta, empecé a sacar las llaves de mi bolso.

-Winter-murmuró Gabe y se acercó a mí, tomó mi rostro entre sus manos, el me besó suavemente, fue un beso tierno al principio, pero en vez de rechazarlo, no pude evitar devolverle el beso con intensidad, no podía pensar con claridad, parecía que sus besos eran un oasis en medio del caliente desierto pero en vez de calmar mi sed, la aumentaba, me separe de Gabe, ya que no podía respira.

-Hasta Luego-murmuró y se fue, me quedé al pie de la puerta, estaba confundida, cuando entré me encontré con Armand, que estaba sentado en las escaleras, me senté junto a el.

-Armand-lo abrace, bostece, estaba cansada.

-¿Acabas de llegar?-el me devolvio el abrazo.

-Si, ¿Y tu?-

-Llegué hace media hora, ¿Así que te le confesaste a Mark?-

-Si, pero me rechazó, aunque ahora me alegró de que lo haya hecho-suspiré, pensé en Mark.

-¿Por el chico con el que estabas bailando?-

-Se llama Gabe, solo es mi amigo-recargué mi cabeza sobre mis rodillas.

-Pues en realidad pienso que deberías olvidar a Mark-

-¿Porque?¿Te dijo algo?-pregunté asimilando la información, empecé a sentir nauseas, me habían rechazado y eso me dolía.

-Me dijo que te le declaraste, pero no le gustas a Mark, creo que solo te ve como un estorbo-miré hacia la puerta

-¿El te dijo eso?-

-Si, el me dijo que eras un estorbo, el quizas es un idiota-murmuró Armand

-¿Que paso con-le susurré al oído-Jane?-

-Nada, en realidad, creo que ella ya acepto mas que una amistad con Harry, se veían muy unidos e íntimos en la fiesta-Armand tenía un nudo en la garganta, lo podía notar por el tono de su voz.

-Así que estamos en una situación similar-recargué la cabeza en el hombro de Armand

-No, bueno, creo que tienes razón, aunque estoy tratando de conocer mas gente-sonreí

-Yo también-admití-Oye Armand, ¿Acaso te peleaste con Mark?-

-No, es que el me dijo eso, y le dije que no te iba a decir, pero el insistió en que te lo dijera-tragué saliva

-Es un idiota-empezaron a correr lágrimas por mis mejillas, no importaba que Gabe me hubiera besado, yo seguía queriendo a Mark, aunque eso me lastimaba a mi misma, iba a olvidarlo.

-¿Estas bien?-me preguntó Armand

-No, al menos emocional y sentimentalmente, aunque de salud creo que si-con el torso de mi mano empecé a limpiarme las lágrimas.

-Tienes que olvidar a Mark-dijo Armand

-Tu tienes que olvidar a Jane-

-Aunque estoy seguro de que nunca me gusto de una manera especial Jane, creo que solo fue curiosidad-Armand sonrío

-Ajá-tocaron la puerta, me levanté para ir a abrirla, al abrirla observé a una mujer rubia, de ojos claros y figura hermosa, estaba sonriendo, llevaba a dos niñas de cuatro años de la mano, eran rubias-Disculpe, ¿A quien Busca?-

-A Jane Rain, mi hija-me quede boquiabierta

-Lo siento, Jane no se encuentra-salió de la nada Armand

-¿Cuando va a regresar?-preguntó.

Intercambie una mirada con Armand.

sábado, 20 de febrero de 2010

B. Mente Abierta (aparición de Winter)

winter Por Mark.

Observé de reojo como la determinación de Armand se abalanzaba sobre Jane, había cumplido mi propósito, simplemente Jane se dejó consolar por Armand, sentía una increíble frialdad extenderse por mi pecho, ¿Que pasaba conmigo? no quería seguir observando, pero quería seguir luchando, aunque mi mente no me lo permitía, mi mente quería que me alejara sin mas, ya había tenido suficiente.

-Jane-murmuré para mi, mirando la luna en su máximo esplendor, dejando que me bañara con su belleza, vi como Jane miraba con el ceño fruncido a Armand.

-No puedo, perdonarte, así de fácil-Armand la miraba de una manera sumamente extraña.

-Voy a dejar que arreglen sus problemas, así que los dejaré a solas-me acerqué a Jane y hundí mi rostro en su cabello mientras la abrazaba, no sabía si sería la única vez que iba hacerlo-Adiós-

Caminé por el sendero mas oscuro que había visto, dejé que la dura soledad se aprovechara de mi, no podía sentir otra cosa que no fuera dolor, un dolor seco, aunque en realidad quería regresar y estar con Jane, no podía, tenía que dejar que las cosas se arreglaran entre Armand y Jane, tenía que ceder, al menos por ahora.

Sentí como si alguien me siguiera y me observara.

-Deja de seguirme-murmuré entre dientes

-No-una dulce voz me susurró al oído, al girarme solo había una ligera brisa que hacía que las hojas cayeran y bailaran acompañadas del frío aire.

-Haz lo que quieras, quién quiera que seas-No podía creer que hubiera cedido tan fácil ante Jane, pero estaba dispuesto a hacer lo que fuera por su felicidad, no importaba demasiado la mía, seguí caminando, nunca le había temido a mis mejores acompañantes, la soledad y la oscuridad, eran las cosas mas cercanas a mi realidad, extrañaba tener cerca a Jane, ver su rostro lleno de sorpresas y emociones, aunque ella quería ocultarlas, podía notarlo, no podía evitar siempre observarla y analizarla, como si mi vida o bueno si se le puede llamar así, dependiera de ello.

Empecé a correr, quería huir, huir de la realidad, huir del dolor, huir de Mi destino, escuchaba a una chica cantar, era la melodía mas hermosa que nunca había escuchado, hacía que me sintiera libre, sentirme libre del dolor y oscuridad de mi alrededor, observé como había un enorme árbol frente a mí, lo bañaba la luz de la luna, me quedé recargado en el, podía seguir escuchando la voz de la mujer que cantaba, cerré los ojos, pude sentir una respiración tan cerca de la mía, que abrí los ojos y pude ver el rostro de una chica, me quedé completamente atónito, ¿Por qué ese rostro era tan parecido al de Jane? solo que la chica tenía un cabello negro, era el color más hermoso que nunca hubiera imaginado, y sumamente diferente, tenía algo que los otros colores no tenían, pero no comprendía porque.

-¿Me has estado siguiendo?-le pregunté

-Mark-dijo mi nombre de tal modo que mi corazón se aceleró a una velocidad inigualable.

-No murmures mi nombre como si me conocieras-sin poder evitarlo sabía que lo había arruinado todo

-Te he estado observando por largo tiempo-la miré, parecía una enferma mental, sentí miedo

-Déjame solo-

-¿Quién te crees que eres para darme ordenes de esa manera?-

-No me creo nadie-me senté en el árbol, observé la luna, era hermosa, bañaba todo el bosque con su grandeza, aunque no entendía porque, pero me fascinaba-Por cierto ¿Cuál es tu nombre?

-Me llamo Winter-la mire sin comprender nada, no entendía porque estaba junto a mi-Se que te sientes solo, Mark, lo puedo notar-me levanté incómodo

-No puedes entender nada-murmuré irritado, se levantó y me miró fija y seriamente ¿Acaso tenía algo en la cara? no pude evitar desviar la mirada un poco avergonzado-Déjame solo, por favor-le pedí

-Estaré observándote-enseguida empezó a caminar hacia la densa oscuridad, suspiré, vaya día.

No lo soportaba, no soportaba la idea de que alguien me observara, de un momento a otro odié a Winter.

Me recargué en el árbol en busca de consuelo alguno, cerré los ojos fuertemente.

Cuando llegué al amanecer a casa, no había nadie, naturalmente observé la contestadora, había un mensaje.

“Mark, Soy Sophie, espero que no te sientas tan solo durante mi ausencia, voy a estar ausente durante una larga temporada, te extraño, eres como mi hermano, espero que cuando escuches esto estés de un buen humor y devuelvas la llamada, te quiero”

Eliminé el mensaje, no pienso devolver la llamada, Sophie, nunca estaba en casa, así que no entendía porque se molestaba en tratar de ocultar el hecho de que yo me sentía infinitamente solo, empecé a subir las escaleras, pero había algo raro en la casa, volví a bajar y observé la puerta del sótano abierta de par en par, invitándome a entrar, dudé varios segundos, empecé a caminar lentamente hacia el sótano, sabía que era un estúpido al entrar solo, pero ¿Que mas daba? no tenía nada que temer, una vez abajo observé que había una sombra esperando abajo de las escaleras.

-¿Winter?-quería preguntar por Jane, pero mi boca solo había podido auricular Winter.

No hubo respuesta.

-Armand-pregunte

Tampoco hubo respuesta

-Jane-pregunté

Demasiado Silencio

-Demonios, ¿Quien eres?-pregunté irritado, solo vi que aquella cosa empezaba a subir y se dirigía hacia mi, durante dos segundos pensé en mínimo diez mil formas de como morir, asustado, me dirigí hacia arriba y cerré la puerta, suspiré, era un cobarde, la abrí y ya no había nadie, ¿Acaso era mi imaginación? por ahora no podía mas que pensar que así era, cerré el sótano y me dirigí hacia mi habitación, mi cuarto estaba en completo silencio, pero no era un silencio normal, mi cuarto tenía algo raro, habían cambiado algo, podía saberlo, abrí el cajón donde guardaba el último recuerdo de mi madre, un collar, pero al abrir el cajón ya no había nada, estaba infinitamente furioso, era lo último que tenía de ella, ni una fotografía, ni una carta, solo ese collar, recordé como había sido de dura para mi la partida de mi madre, era muy pequeño y a pesar de todo podía recordarlo como si hubiera sido hace diez segundos, lo cuál me atormentaba, recuerdo los momentos felices que habíamos tenido, cuando no me hacia falta nada, lo único que en ese tiempo me llenaba era la compañía de mi madre, su aura tan cálida y acogedora, su sonrisa reconfortante, sus ojos llenos de esperanza, recuerdo cuando fue el funeral de mis padres, todos me observaban con frialdad, naturalmente me quedé leyendo recargado en un árbol durante la ceremonia, Sophie se quedó sentada a mi lado, parloteando como una tonta, aunque no esperaba mas de ella, sus padres odiaban tener que cuidarme, tenerme cerca, normalmente los trataba con la misma frialdad que ellos a mi, Sophie, ella siempre hablaba con sus juguetes, con todas sus cosas materiales, siempre se desahogaba con ellos, durante mi infancia, mis tíos me proporcionaban la habitación mas solitaria y alejada de nuestra respectiva vivienda, me quedaba leyendo algunas cosas de la biblioteca abandonada que estaba cerca, los padres de Jane eran muy amigos de mis tíos, así fue como vi por primera vez a Jane, una persona que parecía sufrir no por la perdida de su madre o la partida, si no por la inconsciente y desconsiderados tratos de su padre, aun teniéndolo tan cerca parecían tan distantes, cuando mi tía hablo con la madrastra de Jane, nos contrataron para los dos a un tutor privado, nos enseñaban demasiadas cosas, me alegraba de tener que estar con Jane, ella era una chica que nunca buscaba problemas, trataba de aislarse, de estar sola, siempre peleábamos, pero no por las razones que yo peleaba con Sophie, por el hecho de que no quería jugar con ella a las muñecas o alguna cosa tan absurda como esa, siempre peleaba con Jane por razones sumamente extrañas, cuando no dejaban que su perro estuviera en la casa, ella lo defendía como si su vida dependiera de ello, pero trataba de no juzgarla, inclusive la ayudaba cuando no la dejaban tener a Connor, ella era infeliz por el hecho de saber que no estaba cerca de ella, así que siempre convencía a mi tía o a su madrastra para que dejarán a Connor con Jane, porque comprendía que Jane solo necesitaba una compañía y era la de Connor, trataba de ayudarla indirectamente, ya que Jane era demasiado orgullosa como para aceptar mi ayuda, después de unos años, mis tíos decidieron irse a vivir a otro lugar, y es donde actualmente vivo, aquí conocí a Armand, hace dos años, íbamos en el mismo salón, el era el chico nuevo, ignoraba a los demás, siempre estaba tratando de evitar a todo el mundo, me pareció familiar su comportamiento, era como el de Jane, las chicas tendían a acosarlo, pero las trataba con mas de la frialdad necesaria, aunque a algunas chicas les parecía “Irresistible” el hecho de que haya rechazado a la capitana de las porristas, a la mayoría de las chicas las rechazaba sin dudar, pero aún así la mayoría lo trataban como a un héroe, aunque yo prefería ignorarlo, un día el llegó y me arrebató uno de mis libros.

-¿Cuál es tu maldito problema?-le pregunté

-Tu, simplemente me molesta verte-al parecer buscaba problemas, que idiota, le arrebaté mi libro y caminé hacia otro lado, en busca de algún lugar tranquilo y solo, el me siguió, lo miré de reojo.

-¿Porque me sigues?-me quedé observando su caminar

-No lo se-murmuró, lo dejé que me siguiera, me quede recargado en el patío trasero de la escuela leyendo, ignoraba a Armand, este parecía fijarse en cada una de mis expresiones-Mark-murmuró

-¿Por que sabes mi nombre?-no pude evitar preguntarlo

-No lo se, creo que eres un chico interesante-enarqué una ceja y cerré mi libro, me senté junto a Armand.

-Eres un chico muy solitario-le dije sin poder evitarlo

-No puedo evitarlo-su expresión era vacía

-¿Por que te parezco interesante?-no pude evitar preguntarlo

-No lo se, es simplemente intuición, ¿Te gusta leer?-

-Si, es mi pasatiempo favorito-me sorprendió que hablara de mas, normalmente me limitaba a decir “si” o “no”

-Algún día puedes ir a mi casa para ver mi biblioteca-asentí con la cabeza.

-¿A ti te gusta leer?-

-Prefiero escribir-lo miré un segundo

-¿En serio? Que bien-por primera vez me interesó una conversación en la escuela

-Si, ¿No te parece molesto estar rodeado de gente superficial?-lo miré

-Prefiero ignorarlos-admití

-Yo también, ¿Podemos ser amigos?-lo miré con el ceño fruncido

-No se-el miró hacia abajo-Es broma, claro que podemos ser amigos-le palmee la espalda

-Esta bien-quitó mi mano

Solté una carcajada

-¿Cual es tu pasatiempo favorito?-pregunté

-Cocinar, ridículo pero es verdad-admitió sonriente

-¿Entonces me enseñaras a cocinar? La verdad es que siempre he querido aprender, pero nunca termine de hacerlo-mi madre me estaba enseñando cuando era pequeño.

Sonrió y asintió con la cabeza.

-Obviamente, tendrás que ser un buen aprendiz, ya que no toleró a las personas lentas-sonreí burlonamente

-No soporto a los maestros ineptos-nos dirigimos a clase hablando.

Tuvimos una buena amistad, durante demasiado tiempo, hasta que Armand habló con su padre después de tres años de no verlo, a la semana siguiente el parecía molesto, arrogante y por alguna razón me evitaba, me sentía muy solo, el había sido mi único y último amigo, no pude evitar soltar un suspiró de tristeza al recordar su manera de como me enseño a cocinar, idénticamente a mi madre, lo más raro era que cuando sonreían los dos transmitían calidez.

-Armand-le grité cuando lo vi en la cafetería, el me miró de reojo con arrogancia y simplemente siguió su camino, desde ahí me prometí a mi mismo no confiar en los demás, todos parecían decepcionarme, prefería mi soledad, mi tranquilidad, mi tristeza, me di la vuelta, le di la espalda a alguien que ahora ya no significaba nada para mi, un simple objeto, eso era lo que ahora en más iba a ser para mí Armand.

Antes no podía evitar soltar unas lágrimas secas y amargas, pero ahora sólo tragaba saliva y lo veía con un terrible odio, por él había dejado de tener esperanza en las personas, me di cuenta de que no quería que él le hiciera daño a Jane, pero tenía que apartarme un poco y darle una única oportunidad a Armand de demostrar que no era sólo un simple objeto para las personas, pero para mí no había un retorno.

Sonó el teléfono, contesté.

-Mark-era Armand

-¿Que?-le contesté hasta cierto punto un poco dolido

-Jane, esta aquí a salvo-

-¿Que quieres con decir “ a salvo”?-pregunté preocupado

-Es que, no se como explicarlo, ella ya no quiere huir de casa, pero parece que no me ha perdonado por completo-escuché

-Ah, pues no se que decirte, ese es tu problema, no me impliques en ellos ¿Quieres algo mas?-

-La verdad es que he estado reflexionando y me di cuenta que últimamente te he tratado muy mal y …- suspiré con aburrimiento, no quería ser su amigo.

-¿Y? Pero, ¿Jane está bien?

-Mark, ella esta bien, pero quiero hablar contigo de otro asunto-

-Armand Darksen, por lo único que he accedido a hablar contigo es por Jane, no confundas las cosas-murmuré con un nudo en la garganta

-Pero en verdad me he portado tan mal contigo, quisiera que habláramos y fuéramos amigos, como antes, ¿lo recuerdas?-preguntó un poco esperanzado

-No recuerdo que alguna vez fuéramos amigos, al menos tú nunca lo fuiste, para ser sincero, no me interesa ni me emociona en absoluto ser tu “amigo”-

-Mark, entiendo que digas eso por la forma en que te traté, pero tu has sido mi único amigo, en la única persona que he confiado-fruncí el ceño, no quiero ser su amigo, ¿Como se atreve a después de tanto tiempo a decirme esto? Después de todo si me hacía amigo de Armand, sería como renunciar a Jane.

Reí.

-Me parece que estas confundiendo las cosas, la verdad es que tu nunca has confiado en nadie, la verdad alguna vez te consideré mi amigo, lo admito, pero no quiero volver a cometer el mismo error, de confiar en una roca sin sentimientos-le colgué el teléfono

Me quedé observando la ventana, la verdad es que siempre había esperado que Armand hiciera esto, que el diera el primer paso, pero era demasiado tarde, no podía confiar en el, no podía ser su amigo, al menos ya no, aunque lo deseara, suspiré y recordé el tiempo en que lloré por la perdida de mi primer único y último amigo, el Armand que fue mi amigo ya no existía, al menos no para mí.

Me vestí para ir al colegio, no tenía ganas de ir en coche, quería caminar, quería tomar el aire fresco de la mañana, al salir de casa, observe un coche negro, estaba esperándome, bajaron la ventanilla, era Armand, iba solo, mire estupefacto a Armand quien me veía con expresión avergonzada, decidí levantar la cabeza hacia el cielo y seguir mi camino, no quería involucrarme con esa persona, el coche me seguía a lento paso, empecé a ir más lento inclusive, Armand empezó a tocar el claxon, metí las manos en mis bolsillos y seguí caminando, Armand me miraba fijamente, podía saberlo, decidí seguir mi propio camino, me introduje en el bosque, donde el auto de Armand no podía seguirme, escuché como frenaba el coche y la puerta se cerro, corrí, escuché como me seguía, demonios, siempre Armand había sido más veloz que yo, seguí corriendo, escapando de algo que yo odiaba.

-Mark-escuché el grito de Armand, el aceleró el paso y de un momento a otro estaba a lado mío, corriendo, me frené, ya estaba harto.

-¿Que demonios quieres?-pregunté

-Extraño a mi mejor amigo-comentó con los ojos llorosos.

-Eres un bebé, estúpido, terco-le dijé mientras caminaba

-Espera, deja que te lleve a la escuela-lo miré con el ceño fruncido

-No, si quisiera ir en coche iría por el mío que es más veloz que el tuyo, pero de todos modos, todavía estas a tiempo de irte en tu coche-el me miró serio

-No, no me importa ir en coche, ir caminando, lo único que me importa es ir junto a mi mejor amigo-lo miré con los ojos abiertos como platos

-Eres medio rarito-el frunció el ceño

-Estúpido, no pienso violarte en medio del bosque, eres mi amigo, nada más-

-Oye, tienes fantasías muy raras-empecé a correr

Armand sin mucho esfuerzo me alcanzó rápidamente, cuando los dos nos quedamos parados, en medio del bosque, perdidos, hubo un silencio aterrador, se escuchó una rama caer y unos pasos rápidos correr hacia nosotros, nos miramos con el ceño fruncido y con el miedo a flor de piel.

-¿Corremos?-preguntó Armand, yo ya estaba corriendo, no pensaba contestarle, el soltó un gruñido y me siguió, llegamos a la escuela, los dos teníamos el cabello más despeinado de lo normal, estábamos llenos de lodo, tierra y olíamos a musgo, entramos a la escuela y nos miraban con expresión sorprendida, hace mucho que en la escuela no nos veían a Armand y a mi hablando y mucho menos llegando juntos, alguien empezó a darme golpecitos en los hombros, me voltee con expresión furiosa, era Winter, quién estaba perfectamente peinada, se veía hermosa, tenía que admitir, Armand tomó aire.

-¿Winter?-preguntó

-Si, vine a buscar a Mark-dijo feliz

-¿Se conocen?-pregunté

-Somos…familia-dijo Winter

-Somos primos-admitió Armand avergonzado

-Ah, ya veo-me dirigí hacia el salón, dejando a ellos dos a mis espaldas, al llegar observé que Jane veía desde la ventana hacia el bosque.

-Buenos días-la saludé, me miró sin poder contener la risa.

-¿Que ha pasado con ustedes?-al voltear Armand estaba detrás de mí

-Nada, el me siguió en el bosque-admití

-No en realidad nos iba siguiendo Winter-fruncí el ceño

-¿Quién es Winter?-preguntó Jane

Antes de poder contestar, la profesora nos indicó que nos sentáramos en nuestros respectivos lugares, Armand se sentó delante mío, puse los ojos en blanco.

-Chicos, les quiero presentar a una nueva alumna, viene de Francia, se llama Winter-hizo señal a la puerta-Ya puedes entrar Winter

Winter entró con una sonrisa torcida, Jane la miró estupefacta, al parecer no pudo evitar fruncir el ceño y Armand simplemente se tapaba la cara.

-Buenos días-sonrió Winter y los chicos del aula suspiraron, Jane y Winter eran similares, a diferencia de que Winter tenía cabello negro y ojos azules, era más parecida a Armand, Winter se sentó detrás de Jane, cuando pasó junto a ella la miró de reojo, Jane la miró fríamente.

-No hagas caso de lo que te diga Winter-voltee a ver a Armand que parecía horrorizado.

-Claro-murmuré cambiándome de lugar.

-Oye, no, espera-se sentó de nuevo frente a mí, suspiré.

-¿Que demonios quieres?-pregunté

-Quiero que seamos amigos, cueste lo que cueste.

-¿Cueste lo que cueste?-

Asintió con la cabeza Armand, Winter me miraba sonriendo y suspiró, la miré con el ceño fruncido.

-Armand, seremos grandes amigos-tenía una gran idea.

-Si-sonrío, quería sentirme culpable, pero simplemente no podía, la maldad se apoderó de mí, le devolví una malévola sonrisa, vaya que Armand era ingenuo-¿Quieres venir a comer a la casa?-me invitó sonriendo

-Claro, por supuesto que sí, ¿Porque no?-reí en mi interior

Jane nos miró con el ceño fruncido, Winter le jalaba el cabello a Jane, parecía fascinada, Jane se volteo y la miró con el ceño fruncido.

-Para, deja de joder-nunca había visto tan molesta a Jane

-No te preocupes, tu cabello no puede estar mas arruinado de lo que ya esta-murmuró Winter con una sonrisa

-Si, está arruinado, pero no a comparación de tu cara de mierda, maldita zorra-Jane parecía histérica, rompí a carcajadas, Winter me miró sonriendo, me quedé callado por un segundo y volví a reír, pero con más intensidad, todos me miraron.

-Lo siento-murmuré sonriendo, las chicas suspiraron, Jane y Winter se miraban con rivalidad, una rivalidad infinita.

Al llegar la hora del receso, salí de mi aula de matemáticas, Armand me estaba esperando, al verme me sonrió y caminó junto a mí, Winter llegó por detrás y me abrazó, me deshice de su abrazo.

-¿Que te sucede?-le preguntó Jane quién parecía haber surgido de la nada.

Voltee a verme con Armand, las dejamos a Jane y a Winter, quienes iban peleando, reí, Armand simplemente suspiró.

-Vaya día-asentí con la cabeza

-Maldita zorra-le gritó Jane y le jaló el cabello hasta el suelo y la pateó, Armand y yo miramos con los ojos tan abiertos que parecía que se iban a salir de nuestra órbita.

-Déjame-Winter vaciló en darle un puñetazo a Jane, pero Armand sostuvo su puño y negó con la cabeza, jalé a Jane.

-Deja a Jane-murmuró Winter quién jalaba mi otro brazo, Armand la empujó y entramos en la cafetería, Armand y Winter iban charlando, Jane se quedó mirándolos fijamente, parecía estar celosa.

-Son familia-le sacudí el cabello

-¿De que hablas?-preguntó enojada

-Nada, Jane-imité su tono-“Maldita Zorra”

Reímos.

-¿De que se ríen?-preguntó Armand sonriendo, Jane lo miró fijamente con el ceño fruncido.

Negué con la cabeza.

Winter parecía mirar hacia la ventana, se veía distante aun teniendo una sonrisa enorme en la cara, nuestras miradas se encontraron y Winter me miró fijamente, enseguida ella desvió la mirada.

-Winter-murmuró Armand mientras fruncía el ceño

-Voy a sentarme en la mesa de allá-jaló a Jane-Vamos a sentarnos Jane-Jane la siguió con los labios fruncidos

-Mark-sonrió Armand y pusó las manos en mis hombros

-¿Que quieres?-no pude evitar sonar grosero

-Eres mi mejor amigo-lo miré con una ceja enarcada

-Claro Armand-quité sus manos

Después de desayunar llegamos a la clase de educación física, era la clase que compartíamos Jane, Armand, Winter y al parecer Harry.

Harry miró a Winter con asco, Winter le devolvió la mirada, con la misma expresión.

-¿Como has estado?-le preguntó Harry a Jane con una sonrisa

-Aj-murmuró Armand

-Calma-el me miró con el ceño fruncido y enseguida entrecerré los ojos.

-Harry-Winter observó con odio a Harry, nos pidieron que formáramos parejas para la clase, Harry tomó de la mano a Jane, quién lo miró con confusión, Armand puso una mano en mi hombro.

-¿Que te parece si somos equipo?-sonreí, no quería, asentí con la cabeza.

-Nosotras-la capitana de las porristas, Jennifer, tomó a Winter de la mano, ella simplemente sonrío amablemente.

Hicimos ejercicios de volibol, Armand era en general excelente en los deportes, al parecer Harry también, pero tenían extrema rivalidad, organizaron un partido, era mi equipo con el de Winter contra el de Jane, Harry y otros dos chicos del equipo de Harry, al principio íbamos iguales, hasta que Harry le susurro algo a Jane en el oído y esta lo miró con expresión avergonzada, Armand entrecerró los ojos, sacó el equipo contrario, al final ganamos, aunque era más que nada Armand contra Harry.

-No importa que hayamos perdido-Harry abrazó a Jane, esta simplemente se quedó con los brazos a los costados.

-Mark-Winter me observaba con detenimiento y después de lanzó a mis brazos, Jane volteo a vernos en ese instante y bajo la mirada, se fue con Harry, yo simplemente observé a Winter y la aparté.

-Winter, ¿Como es que me conoces?-pregunté

-Eso es un se-cre-to-murmuró lentamente y tocó la punta de mi nariz y se fue con Jennifer, que al parecer estaba muy interesada en Winter.

-Mark, vamos a casa-dijo Armand fríamente

Asentí con la cabeza.

Cuando llegamos a la casa de Armand nos dirigimos directamente a la biblioteca, me quedé recargado contra la pared.

-No sabes lo mucho que me molesta Harry-murmuró Armand

-Am, pues Harry, es simplemente un chico que busca más que una amistad con Jane, aunque en verdad pues no creo que sean tan buenas intenciones-Armand cerró los ojos

-Hola-saludó Winter desde la puerta

-¿Que quieres?-preguntó el Armand que era normalmente, el arrogante, el frío, el vacío.

-No me hables así-murmuró Winter molesta

-Vete-dijo Armand

-No, no quiero-se sentó en el sofá

-Chicos-llegó Jane, Armand la miró con indiferencia.

-¿Que se te ofrece por aquí?¿No deberías de estar con Harry?-preguntó Armand

-No, Harry, no vino conmigo-al parecer no entendió la indirecta

-Tonta-murmuró Winter, quién parecía fastidiada con tan solo ver a Jane-Eres una zorra-Jane la miró y entrecerró los ojos, se abalanzó sobre Winter, Armand enseguida se interpuso para que no lastimarán a Winter, tomé de la muñeca a Jane.

-Calma-le dije suavemente

-Eres una zorra-le dijo Winter seria

-Ya, Winter-murmuró Armand que al parecer no pensaba nadie salir en defensa de Jane.

-Voy a mi cuarto-Jane azotó la puerta

-¿Su cuarto?-Winter rió-No entiendo, ¿Ella que demonios hace aquí?¿Quién se cree para decir-imitó su voz-“Mi cuarto?-

-Winter, deja de pelear-Armand miraba hacia la ventana su expresión volvía a ser vacía.

-Armand-lo miré con detenimiento

Parecía dolido y vacío, Winter parecía molesta.

-Ah, bueno voy a la cocina-dijo Winter, en cuánto salió de la habitación Armand se sentó en el sofá y se cubrió la cara con sus manos.

-Al parecer, por mucho que me disculpe y traté a Jane amablemente, definitivamente ella prefiere estar con el imbécil de Harry-lo miré con una sonrisa seca

-No creas que cambiará Jane del día a la mañana-a mi en cierto modo me dolía que Jane prefiriera a Harry que a nosotros, aunque yo llevaba demasiado tiempo queriendo en silencio a Jane, ya no podía soportarlo, tenía que saber, pero en realidad no sabía como lo tomaría ella, y mucho menos ¿Como lo tomaría Armand?

-Eres mi mejor amigo, por eso te cuento esto-murmuró Armand

-Armand, ¿Acaso estás celoso de Harry?-el salió por la puerta, no quería tomar decisiones precipitadas ni mucho menos, pero creo que la respuesta era obvia…

Fui al comedor y me encontré con Armand, Winter lo abrazaba, al parecer, Winter entendía los sentimientos de Armand, podía darme cuenta que Winter solo quería que Armand fuera feliz aunque ella odiaba profundamente a Jane, Armand miraba con la cabeza inclinada el bosque, en busca de consuelo alguno, me acerque a Winter y la jalé para que se sentará.

-Armand-dije una vez sentado, el no respondió parecía que no estaba consciente, parecía una estatua, tan vacía.

-Armand-dijo Winter suavemente, el no respondió-Ah, ya me harto la zorra de Jane, ahora mismo voy a matarla-Armand la detuvo, la tomó de la muñeca.

-No vale la pena, Winter, cada quién tiene sus preferencias, eso es todo-Jane estaba atrás de Armand mirando con el ceño fruncido.

-Jane, ¿Por que no te sientas?-pregunté un poco indiferente

-Am, no gracias, voy a salir un rato-

-¿A donde vas?-preguntó Armand

-Eso a ti en lo respectivo, no te interesa-dijo Jane estúpida e indiferentemente

-¿Que te pasa?-Winter se abalanzó sobre Jane, esta vez Armand no la detuvo, por el contrario, Armand se fue hacia la biblioteca, miré a Jane con desaprobación y seguí a Armand, después de todo sin darme cuenta Armand en verdad era mi amigo, por mucho que yo no lo deseara, al parecer Jane no se daba cuenta de lo mucho que se preocupaba Armand por ella, aunque era muy rápido para que de un día a otro se llevarán bien, pero Armand había dado el primer paso, Jane tenía que dar el siguiente, parecía que eso no iba a suceder, al entrar en la biblioteca observé como Armand estaba recargando la cabeza en sus rodillas, y abrazando su cuerpo, Winter jaló del cabello a Jane y la llevó en donde estaba Armand, me quedé observando.

-Te das cuenta de como hieres a la gente-Winter parecía una chica que de verdad quería deshacerse de Jane, para siempre, Jane miró a Armand y simplemente frunció el ceño, la mire con infinita frialdad, la soltó Winter y entro para encontrarse con Armand.

-No entiendo porque demonios todos ustedes están en mi contra-murmuró Jane, la miré con indiferencia.

-Jane, sal de aquí un momento por favor, ya no hagas mas daño del que ya esta hecho-

-¿Mark? Pero yo no hice nada-la mire estupefacto

-¿Acaso no te das cuenta de la verdad que esta frente a tus ojos?-estaba furioso

-Lo siento, no puedo entender porque están comportándose así conmigo, pero no tenía la intención de herir a nadie-

-Solo vete-fue lo único que dije

Al día siguiente llegó la clase de educación física.

-Armand-murmuró Harry

-¿Que quieres?-le preguntó con los ojos entrecerrados

-Te molesta demasiado darte cuenta que Jane no esta a tus pies-asumió

-Ese no es asunto tuyo-fue lo único que Armand respondió-Pero no saques conclusiones precipitadas, yo que sepa tu y Jane nada mas son amigos ¿No?-Harry estaba furioso, se le abalanzó a Armand, esté sin ningún esfuerzo se lo quitó de encima, llegó Jane.

-Detente Armand-gritó

Llegó un profesor para separarlos, Harry apenas y podía levantarse, Jane le ayudó, Armand observó como Jane y Harry se alejaban, el esbozó una sonrisa triste, Winter tenía los puños ceñidos a sus lados.

-Armand, Jane es una maldita zorra-murmuró entre dientes

El simplemente se alejó con la mirada fija en el suelo y las manos metidas en sus bolsillos, por alguna extraña razón lo seguí, después de todo, sabía que Armand estaba muy dolido y decepcionado, me senté junto a el, estábamos en el mismo lugar en el que habíamos hablado por primera vez.

-Mark, se que es un poco tonto, pero me rindo, no puedo forzar a alguien a que nos llevemos bien-el simplemente recargó su cabeza en la pared y cerró los ojos.

-Armand, se que aunque yo no se cuáles son tus sentimientos hacia Jane, ella tuvo una elección y la hizo, simplemente deberíamos de respetar su situación-aunque en realidad todo había pasado demasiado rápido, Armand quería ser amigo de Jane pero al parecer ella no estaba convencida del todo.

-No voy a seguir tratando de convertirme en alguien que nos soy-me miró con ojos llorosos-No soy Harry, tal y como quiere Jane, no puedo ser a quien ella quiera-lo mire estupefacto

-¿Tu? ¿Quieres a Jane?-pregunté

-Por un momento me di cuenta que sentía mas que una simple simpatía por ella, pero después de lo de hoy y ayer, lo único que puedo llegar a sentir por Jane es indiferencia, no voy a odiarla y mucho menos a quererla o amarla, pero de lo que estoy seguro es que no pienso seguir siendo un estorbo para su vida, simplemente voy a apartarme, voy a tratar de ser una persona normal, voy a llevarme bien con todos, ahora quiero salir con mis amigos y tener una vida como “Si Jane no existiera o formará parte de ella” por ahora es lo único que deseó-miré hacia el cielo

-Armand, la verdad es que no puedo llamarme tu amigo, al principio solo te he estado usando, pero quiero que sepas que me he dado cuenta lo mucho que se de ti y que tu sabes de mi, creo que puedo ayudarte y apoyarte, eso es lo que haría un amigo, aunque no lo sea, lo voy a intentar, por mucho que una parte de mi no quiera, pero lo voy a intentar, quiero renunciar a-dudé-a Jane.

-¿Entonces la querías?-preguntó

-Pues siempre la he querido en silencio, siempre desde las sombras, siempre la he tratado de ayudar, todo por su felicidad y nunca viendo por la mía, pero he decidido que ya no me voy a preocupar mas por ella, simplemente voy a dejar que ella cree su propia felicidad, y yo pienso crear la mía-observé el cielo, nunca olvidaría este momento.

-Desde ahora hay que simplemente tratarla como a las demás-eso fue lo único que dijo Armand-Oye te había dicho que haces una buena pareja con Winter ¿no?-

-No, no me lo habías dicho-pensé en Winter, sin darme cuenta sonreí, ella era muy diferente a Jane-Pues lo voy a pensar, la verdad es que Winter es una buena chica-no pude evitar ruborizarme-La verdad es que Winter me parece una chica muy agradable.

-La verdad es que ya se en quién tengo pensado fijarme-sonrío con malicia

-¿En quién?-

-Es una sorpresa-sonreí

domingo, 14 de febrero de 2010

A. Mente abierta

wall01Por Armand.

Observé como cerraba la puerta Jane, era una chica sumamente inmadura, pero por alguna extraña razón quería detenerla y decirle que volviera, si le ocurría algo de nadie sería la culpa más que la mía.

-¿Vas a dejar ir tan rápido a Jane?-escuché una voz misteriosa en mi mente, ¿Quién podría ser?, sacudí la cabeza, eran mis imaginaciones.

-Armand-escuché una dulce voz femenina en mi interior, ¿Que demonios estaba pasando conmigo?

-Joven Armand, espero que no se quedé con los brazos cruzados ante la ida de alguien muy especial en su corazón-escuché una voz masculina diciendo eso, al voltear no había nadie ¿Importante? Jane no era importante para mí, ¿Corazón? ni siquiera sabía si tenía eso, sonreí, mi mente me estaba haciendo una jugada mu peligrosa llena de confusión, me dirigí a la ventana y observé como Jane caminaba en un sendero solitario, al parecer estaba tan acostumbrada como yo a estar sola, su perro fielmente la seguía, aunque Connor no parecía un perro común y corriente, ni se comportaba como uno, después de todo “todo se parece a su dueño”, puse mi mano en la ventana, pasé demasiado tiempo observando, no podía pensar en nada, me tiré en las almohadas de mi cama, me sentía raro, diferente.

-Está lista la cena-dijo una encargada

-Gracias, no tengo hambre, estaré en la biblioteca-me levanté y caminé hacia la biblioteca, tenía el mejor paisaje, el ventanal, empecé a recordar la manera en como últimamente había tratado a Jane, normalmente era indiferente con la gente, pero con Jane mis emociones se descontrolaban sin poder evitarlo, normalmente cuando estaba de mal humor podía controlar la situación pero con Jane todo se salía de mis manos, quería y trataba de ser amable, como mi padre me lo había pedido, pero no podía, digo ¿Porque debería ser amable con alguien a quién no conozco y solo viene a estorbarme y entrometerse en mi vida? ¿Porque tenía que seguir las ordenes de un hombre que ni siquiera se preocupaba por lo que yo siento o pienso? Jane, una chica que desde mi punto de vista tiene todo, una familia que la busca, un cálido hogar del que ella había salido sin ni siquiera mirar hacia atrás en busca de una solución, simplemente dejando a todos a sus espaldas, al parecer lo único que le preocupaba era un perro, un perro que no la entendía, un perro que no podía ser toda su familia, desde mi punto de vista un perro no podía ocupar el lugar del cálido hogar que había dejado, aunque yo trataba de no juzgarla, no podía, por alguna razón me ponía de mal humor, ver su comportamiento totalmente irracional y egoísta, aunque Jane era una chica muy callada que no buscaba muchos problemas, ya que ella sin saberlo era uno, era un gran problema, que al parecer no tenía una solución, Jane era un gran problema que había entrado a mi fría vida para al parecer cambiar todo, sin embargo no sabía porque la mayoría del tiempo pensaba en ella, en su comportamiento, en sus gestos, en su rostro, en su manera de expresarse, me molestaba demasiado ver que alguien como Jane se juntara con alguien con un cerebro que al parecer no estaba del todo desarrollado como Harry, Harry al parecer tenía un interés “especial” en Jane, Harry un chico que tiene a todas las chicas a sus pies, busca en especial a una, a Jane, aunque no comprendía la razón, pero eso me molestaba en demasía, ya que Jane podía defenderse por si misma y decir con libertad lo que pensaba sin que alguien tratara de controlarla.

-Armand-escuché la voz de Mark

-¿Que pasa?-al parecer no me había dado cuenta de la presencia de Mark, a causa de que siempre desde pequeño mi estancia en la biblioteca era por las tardes con las luces apagadas.

-Jane, ella me preocupa-dijo con un tono de voz que nunca había escuchado en Mark.

-La verdad es que a mi no-dije fríamente aunque sentí un cosquilleo en mi garganta, como cuando alguien miente o es culpable de algún suceso.

-Pero creo que has sido muy duro con Jane, creo que no sabes aún nada de ella, ni de su pasado-el naturalmente estaba recargado en la pared y tenía las manos en los bolsillos

-La verdad es que no me interesa saber nada de una chica inmadura e irracional-seguí observando el ventanal

-No la conoces al parecer para nada, yo por mala o buena suerte, la conozco desde hace tiempo, aunque nunca tuvimos la intención de ser buenos amigos, pero es una chica muy fuerte, que al parecer mucha gente no comprende-al parecer el “mucha gente” iba dirigido hacia mi

-Pero no necesito ni siento la necesidad de conocer a Jane-dije irritado

-No, esto simplemente no es conocerla, Armand, no subestimes a Jane, la verdad no entiendo porque pero me preocupo demasiado por ella, me irrita Harry, parece un poco mas interesado que nadie en Jane ¿no crees?-sonreí

-¿Estas enamorado de Jane?-me sentí un poco tonto, no esperaba la dura confesión de Mark

-Pero contéstame tu esto antes ¿Te gusta Jane?-lo miré con el ceño fruncido

-Esa pregunta no merece respuesta-sentía que mi estómago daba muchas vueltas

-Tampoco la tuya entonces-naturalmente Mark sonreía torcidamente, ahora sin pensarlo el había nacido torcido.

-Vale, si no me querías decir lo de Jane, entonces voy a tomar mis propias respuestas, y mi respuesta es que estas demasiado no enamorado, sino obsesionado con Jane, te preocupas por algo o alguien que no vale la pena en absoluto-dije fríamente

-Pero me parece que lo que a ti te molesta Armand, es que alguien que no sea tu se la pase pensando y preocupándose en Jane-lo miré sin comprender

-Nunca me he preocupado por Jane-

-Al parecer no eres un buen mentiroso cuando hablamos de Jane-Mark me sonrío, no sabía desde cuando Mark se había vuelto en alguien agradable

-Pero es que-no me di cuenta de mis palabras-No no se mentir, la verdad es que no me interesa Jane

Mark soltó una carcajada

-Si no te importara tanto como dices, ni siquiera estaríamos discutiendo esto-

-Nunca lo tomé como una discusión, lamentablemente, sólo quería tener la oportunidad de burlarme detenidamente de tus sentimientos por una “cosa” que no tiene mucha relevancia-reí

-Me parece Armand, que siempre has sido una persona muy indiferente, pero esta vez me pareciste un idiota que sólo dice estupideces a causa de sus celos, vamos, no puedes controlarte y por eso ni siquiera te detienes a pensar en lo que dices.

-Lo siento Mark, pero para tu mala suerte no compartimos los mismos sentimientos-

-No, a lo que hay dentro de ti no se le pueden llamar “sentimientos”, no me compares con algo tan vacío como tú-sentí un inmenso dolor

-Si, la verdad es que son vacíos mis pensamientos, son vacías mis expresiones, mi cuerpo esta vacío de sentimientos y emociones, pero si tuviera una pizca de emociones o sentimientos no dudaría en decírselos a la persona indicada, no creo ser tan cobarde como muchas personas lo son-la verdad es que sentía un poco de envidia de Mark

-En mi caso ni siquiera hay necesidad de decirlo, ella lo sabe, siempre lo ha sabido-¿De que demonios me había perdido? Lo miré sin entender nada-Al parecer te has quedado callado pero ¿porque será? No quiero ni imaginármelo, Armand, no sabes de lo mucho que te has perdido mientras estabas enterrado en tu vacío-

-¿De que me he perdido?-pregunté entre dientes

-De nada que a ti te interese en realidad-

-No se que pensar-dije observando el vacío

-No tienes que-al parecer Mark no era tan idiota como pensaba-preocuparte de nada, no tienes que pensar, no eres nada.

-Mark, por alguna razón ¿Te has enojado de mis vanas preocupaciones por “tu cosa”?-levanté las comisuras de mis labios

-¿Sabes? es mejor llamarle “cosa” a llamarle “nada”-el me devolvió la sonrisa

-Algunos tienen sus “pequeñas” preferencias, como tu tienes las tuyas, yo tengo las mías-ya me había molestado hasta cierto punto Mark, pero era fácil controlar la emoción

-Si, sin embargo hay alguien que ni siquiera tiene esas “pequeñas” preferencias-

-Mark, la verdad es que no quiero pelear contigo y menos por Jane-dije mientras salía de la habitación, me recargué en la pared, vaya complicaciones.

Enseguida vi a Mark salir, lo miré indiferentemente.

-¿Perdiste la paciencia?-preguntó sonriente

-No se-dije lentamente

-Bueno, cambiando de tema, ¿Que haremos con Harry?-lo miré con el ceño fruncido ¿Que había pasado con ese “cambiando de tema”?

-No se, la verdad es que Harry es una persona inteligente, aunque a veces no lo toman muy enserio-

-Armand, ¿Quieres dar una vuelta?-lo miré sin entender

-¿A donde exactamente?-Mark sonrió

-Sígueme-

Me daba la impresión de que Mark no sólo iba allí para hablar, no quería salir a caminar, mientras iba caminando, escuchaba como tronaban las hojas secas mientras daba un paso más, me quedé con Mark detrás de un árbol, escuché una voz.

-¿Connor? ¿Porque será que nadie nos acepta en ningún lado? Ni siquiera la mujer que me dio esta miserable vida, siempre arrepintiéndose de mi existencia, al parecer solo doy problemas, quisiera a veces ser invisible, quisiera desaparecer, quisiera que en este mundo solo estuviéramos tu y yo-vi como Jane empezaba a llorar, sentí algo muy raro en el pecho-si tan sólo pudiera ser más fuerte e irme de esta maldita casa, un lugar donde no fuera un problema, al parecer tratando de evitar la indiferencia de mi padre y tratando de olvidar el maltrato de mi madre, llegué a esta casa, no pensé que llegará a encontrar a alguien tan indiferente como Armand-hizo una pausa y se soltó a llorar mientras hablaba-Lo peor es que es el vivo retrato de los malos tratos de mi madre, y aunque quisiera olvidar el pasado y seguir con el presente, pero con una actitud como la de el hacia mí, dudó que pueda llegar a olvidar que soy un gran problema, que soy una existencia errónea, Mark, a el lo entiendo, perdió desde muy pequeño a sus padres, es una persona que admiro y que quisiera ser como el, pero no puedo, ¿Porque Connor?-observé como su perro la trataba de consolar, por un momento desee ser ese perro, que tal vez si tenía una utilidad, por lo menos más que yo-Connor, eres lo único que tengo, lo sabes ¿verdad? sabes que siempre has sido la única persona-miré a Jane, Connor era un perro normal a los ojos de los demás, sin embargo a sus ojos de Jane, el era una persona, era su familia-que ha estado conmigo en los más duros momentos, la única persona que de verdad no le importa que para los demás sea un problema,

Suspiré y observé que Mark ya no estaba juntó a mí, había salido para encontrarse con Jane, y como sabía que yo era lo suficiente idiota como para quedarme parado y ver, él enseguida se acercó a ella y la rodeó con sus brazos.

-Jane, no seas tan idiota, estaba preocupado, disculpa a Armand, él en realidad no piensa eso, y para mí, para mí no eres un problema, nunca lo serás, no me faltes nunca-tomó su rostro entre sus manos y se inclinó, observé como las lágrimas de Jane corrían por su rostro, tenía que tomar una decisión, y tenía que ser ahora, Mark se inclinó lentamente, no parecía estar jugando, sólo yo lo había hecho, no pensaba rendirme tan fácilmente, pero ¿Rendirme a que? 


BLOOD SECRET-INSOMNIA
Insomnia.


Delgadas son las faldas que la noche dejó atrás,
Antes de que el día quiebre el cielo con su crepitar.
Delgados son los jirones del sueño,
Oscilando en el espíritu cansado del viento;Pero en medio de aquel reposo inquieto
Que desgarra la trama del olvido y el recuerdo,
Mi alma se estira hacia la tuya,
Cada vez más cerca.

Nuestras vidas nunca se unen;
Nuestros pensamientos nunca se distancian,
Aquello que aferra tu corazón al mío,
Parece disolverse en un brillo sombrío.
Esta noche, el Amor ejerce un control total,
Y con deseo y con pesar,
Mi alma se arrastra hacia la tuya,
Cada vez más cerca.

¿Existe un hogar, dónde la pesada Tierra
Se derrita en el aire brillante,
Y dónde el mal no se respire;
Dónde el agua barra el eco de la sed,
Y el fuego sea el reflejo de nuestra fe?
Si la voluntad yace atada al objetivo,
Tal vez allí pueda su esperanza engendrar.
Mi alma, en esta hora desolada,
Se agita hacia la tuya,
Cerca, siempre un poco más.


Dante Gabriel Rossetti.